Kicillof frena la ayuda alimentaria para más de 2 millones de personas
La decisión corta la entrega de cajas con nueve productos básicos que recibían unas 2,1 millones de familias a través de los consejos escolares de los 135 municipios bonaerenses.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, suspendió por 90 días la entrega del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), un programa que distribuía alimentos en escuelas públicas y alcanzaba a más de 2 millones de personas en la provincia de Buenos Aires.
La decisión corta la entrega de cajas con nueve productos básicos que recibían unas 2,1 millones de familias a través de los consejos escolares de los 135 municipios bonaerenses. El esquema surgió durante la pandemia como refuerzo alimentario. Cada caja contenía productos como arroz, aceite, harina, leche, lentejas, levadura, tomate triturado y conservas.
Las entregas tenían frecuencia mensual y se organizaban desde los consejos escolares, cuyos integrantes se vinculan con las gestiones municipales. La asistencia apuntaba a familias con chicos en escuelas públicas y complementaba el servicio alimentario escolar.
La gobernación justificó la suspensión por razones fiscales. El esquema implicaba un gasto mensual estimado entre $28.000 y $30.000 millones. Durante su vigencia, el financiamiento se repartía entre
nacional aportaba cerca del 40%, mientras Buenos Aires cubría el resto.
Ese esquema cambió con el nuevo gobierno nacional. La provincia sostiene que perdió ese aporte y debió absorber el costo total, con una erogación que ronda los $12.000 millones mensuales adicionales.
La decisión abrió un conflicto interno: dirigentes cercanos al kirchnerismo cuestionaron la medida y la calificaron como un ajuste que impacta en sectores vulnerables. La reacción profundizó la tensión dentro del espacio político.
El senador Mario Ishii fue uno de los más duros. Definió la suspensión como un recorte sobre la alimentación de los sectores más pobres.
Sectores de La Cámpora responsabilizaron tanto a Kicillof como al Gobierno nacional por la interrupción del programa y buscaron despegarse del costo político de la medida.
Desde Nación rechazaron las críticas y señalaron que la asistencia alimentaria en escuelas corresponde a la provincia. Funcionarios remarcaron que los recursos se asignan según criterios de vulnerabilidad y cuestionaron el nivel de gasto bonaerense.
Kicillof culpó al Gobierno, pero la decisión generó roces internos.
Fuente: BAE






