Panorama de la Noche
La captura de Nicolás Maduro sacudió la agenda regional y tuvo impacto directo en la política argentina, en una jornada atravesada por tensión financiera, señales del Banco Central y nuevas alertas sobre el empleo.
La detención de Nicolás Maduro en Caracas y el pedido de extradición presentado por la Justicia argentina por violaciones a los derechos humanos reordenaron la agenda política local. El hecho abrió un nuevo frente en la política exterior y generó reacciones dispares en el arco político, con fuerte repercusión en la oposición y en el debate sobre el rol de Argentina en la región.
En paralelo, el frente económico volvió a encender luces de alerta: el riesgo país se disparó en la previa de un pago clave a bonistas, mientras el Banco Central retomó la compra de dólares por primera vez en nueve meses, con una adquisición de USD 21 millones. El movimiento fue leído como un intento de estabilizar el mercado cambiario en un contexto de escasez de divisas.
El trasfondo social también sumó preocupación. El sector textil perdió 16.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, reflejo de una crisis productiva que se profundiza y que condiciona el escenario económico que enfrenta el gobierno de Javier Milei.






