Panorama de la Noche
La captura de Nicolás Maduro reconfiguró el tablero internacional y encontró a la Argentina alineada con Estados Unidos, mientras el gobierno de Javier Milei muestra señales de fortaleza en el frente externo y un leve alivio financiero en medio de una inflación que no cede.
La detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos dominó la agenda política del día y tuvo un impacto directo en la posición internacional de la Argentina. Ante la OEA, el gobierno de Javier Milei respaldó la intervención estadounidense en Venezuela, un gesto que fue explícitamente agradecido por Washington y que consolida el alineamiento estratégico del Ejecutivo con la Casa Blanca.
Desde Caracas, el ejército venezolano confirmó 23 bajas en el operativo, mientras la presidenta interina Delcy Rodríguez respondió con dureza a las amenazas de Donald Trump, anticipando un posible recrudecimiento de las tensiones diplomáticas. El episodio promete seguir generando derivaciones regionales y obligará a la Argentina a definir su rol en futuras negociaciones multilaterales.
En el plano económico, el Banco Central compró USD 83 millones y las reservas alcanzaron su nivel más alto desde enero de 2023. El dato aportó algo de oxígeno al Gobierno, aunque la inflación continúa como una preocupación central y sin señales claras de desaceleración. La combinación de respaldo externo y fragilidad interna marca un escenario complejo para la gestión de Milei.






