Panorama de la Noche
El Canciller Pablo Quirno endureció el reclamo por Malvinas frente a Gran Bretaña, en medio de versiones sobre un posible cambio de postura de EE. UU. en el conflicto. Paralelamente, la Justicia confirmó el decomiso de 111 inmuebles a Cristina Kirchner, mientras Axel Kicillof asumió la conducción del PJ Bonaerense sin la presencia de Máximo Kirchner.
La diplomacia argentina vivió una jornada de alto voltaje tras el rechazo oficial del canciller Quirno a la autodeterminación británica en las Islas Malvinas, calificando de inválido el referéndum de 2013. Este posicionamiento coincide con trascendidos desde Washington que sugieren que Estados Unidos podría retirar su respaldo histórico al Reino Unido debido a diferencias estratégicas sobre los ataques a Irán. En este contexto, el gobernador Axel Kicillof tildó de "entreguista" la política exterior de Javier Milei.
En el plano judicial, la Cámara de Casación Penal ratificó el decomiso de más de un centenar de propiedades vinculadas a Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos en el marco de la causa Vialidad. En lo político, Kicillof se convirtió en el nuevo presidente del PJ Bonaerense en un acto marcado por la ausencia de Máximo Kirchner, profundizando la brecha interna en el peronismo. Por su parte, la vicepresidenta Victoria Villarruel reconoció la falta de unión en el Gobierno y pidió resolver las diferencias con el Presidente en privado.
En materia económica y gremial, el puerto de Quequén retomó su actividad habitual luego de que los transportistas levantaran la protesta que bloqueaba la carga de granos. En sintonía con la calma financiera, un informe reveló que las empresas giraron dividendos por casi USD 900 millones durante marzo, mes en el que también se registró una caída en el atesoramiento de moneda extranjera por parte de los ahorristas.






