Agenda

04/08/2019

Agenda de la mañana

Agenda de los diarios

Mauricio Macri inauguró la 133° exposición rural

 

Clarín: 

Macri, de campaña en la Rural: ?Queremos vivir en una democracia sin mafias?. El Presidente inauguró la muestra en Palermo. Y buscó contrastar su gestión con la del kirchnerismo. Dijo que las retenciones a las exportaciones ?se tienen que terminar?. Y el titular de la Sociedad Rural pidió que, en caso de ganar, las elimine el año próximo. Una insólita protesta ambientalista, que desplegó carteles en el palco, abrió dudas sobre la seguridad presidencial.

La Nación:

 En tono de campaña, Macri fue a la Rural y recibió un fuerte apoyo. Mauricio Macri se envalentonó a medida que lo aplaudieron desde las gradas. ?¡Sí se puede!?, corearon varios productores rurales apostados en las tribunas de la Rural de Palermo. Mientras escuchaba vitorear el eslogan de su campaña de 2015, el Presidente mezcló el discurso oficial con mensajes proselitistas y duras críticas al kirchnerismo.

Página 12: 

Con las vaquitas atadas. Macri inauguró la Sociedad Rural con promesas a veinte años. Una protesta de Greenpeace sorprendió a todos y ridiculizó el operativo de seguridad.

Perfil: 

Macri abrió La Rural con escrache ecologista.

Crónica:

 "La Argentina que queremos no está en el pasado". El presidente ratificó el rumbo del país en su discurso ante productores agropecuarios en Palermos. Fuerte respaldo al a gobernadora bonaerense: "Vidal es lo mejor que le pasó a la provincia", dijo

Popular: 

Greenpeace se infiltró en el acto en La Rural. La organización ecologista colocó carteles en el palco en el que estaba Macri, quien habló sobre las retenciones. El gobierno radicó denuncia

 

Otros temas

 

Los repartidores de las delivery temen por sus empleos.

Le reclamaron al polémico juez Gallardo, que suspendió a Rappi, Glovo y Pedidos Ya, que el fallo pone en peligro sus trabajos. 

(Clarín - Popular)

 

Agenda Política

 

Después de seis años enfrentados, Cristina y Massa compartieron un acto político.

La ex presidenta y el candidato a diputado volvieron a encontrarse en un coqueto miniestadio en Malvinas Argentinas. Compartieron acto y una foto. Massa había dejado el kirchnerismo en 2013 y la había enfrentado en las legislativas.

(Clarín - Página 12 - Perfil - Crónica)

El oficialismo busca revertir la diferencia en la provincia.

Dentro de exactamente una semana, las especulaciones, los cálculos, los escenarios y las hipótesis en los que la política nacional navega desde hace meses empezarán a ceder. Pero, como ocurre siempre, todos los focos estarán centrados en la provincia de Buenos Aires, donde votan casi cuatro de cada 10 electores (el 37 por ciento del padrón). La gobernadora María Eugenia Vidal llega a esta instancia en una situación adversa, con la mayoría de las encuestas asignándole una derrota en las PASO ante Axel Kicillof. Ella misma transmitió en los últimos días esa preocupación. 

(La Nación)

"Vamos a recuperar el Estado".

Alberto Fernández con más de 4500 integrantes de los equipos del Frente de Todos. 

(Página 12)

 

Agenda Económica

 

FMI prevé festival de Leliq: Calcula que el Banco Central emitirá 80% más en 2020.

Lo revela el último reporte del organismo, que cree que en un escenario con inflación en baja y PBI en crecimiento no será un problema. Cómo puede impactar en bancos y plazos fijos. El fantasma de las Lebac 

(Perfil)

 

Entrevistas en Campaña

 

Axel Kicillof, Precandidato a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires

"Alberto forma parte de nuestro espacio, pero no pensamos exactamente igual"

(La Nación)

María Eugenia Vidal, Gobernadora de Buenos Aires

"La crisis le ha pegado más duro a la provincia, sobre todo al conurbano"

(La Nación)

Matías Lammens y Gisella Marziotta, Precandidatos a Jefe y Vicejefa de gobierno porteño

"Nos votarán los porteños que quieren una ciudad mejor". Postulan la necesidad de recuperar la Ciudad de Buenos Aires. "El Estado no se puede resignar a hacer veredas y puentes", advierten y priorizan la urgencia de invertir en educación, salud, vivienda y empleo. Señalan que si Rodríguez Larreta "sigue cuatro años más, la pobreza llegará al 50 por ciento"

(Página 12)

María Eugenia Vidal, Gobernadora de Buenos Aires y Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de gobierno porteño

Dicen que no imaginan gobernar sin Macri. Hablan de la campaña, las PASO, el kirchnerismo y de todo. ?Será una elección de dos vueltas?, aseguran.

(Perfil)

Alberto Fernández, Precandidato a Presidente por el Frente de Todos

"Salvo en el terreno de la mentira, Macri tuvo malos resultados en todo". El precandidato a presidente por el Frente de Todos dijo también a Diario Popular que ?el que se haya corrompido que no espere algo de mí?, y agregó: ?No creo que haya presos políticos en la Argentina?

(Popular)

 

La Nota

 

Un programa de inclusión social está revolucionando La Matanza

Impulsado por curas villeros, en dos años abrió más de 30 centros asistenciales, educativos y deportivos que lograron revertir la decadencia de los barrios más postergados del GBA

(La Nación)

 

Columnas

 

Joaquín Morales Solá
Nada está ganado, nada está perdido

Algo subterráneo, invisible por ahora, está pasando en la sociedad. El gobierno de Mauricio Macri viene de aplicar el ajuste más severo que se ha hecho sobre la economía desde la catástrofe económica de principios de siglo. ¿Era necesario? No solo lo era; la más sólida crítica a Macri (y también ahora autocrítica del Gobierno) consiste en que esas medidas se demoraron demasiado. Ningún país puede vivir sanamente con un Estado que despilfarra recursos que no tiene, que emite moneda falsa y que, encima, agota todos los stocks con los que cuenta (energético, ganadero, reservas del Banco Central).
Pero lo cierto es que el ajuste existió -y existe-. Sin embargo, el Gobierno está peleando en igualdad de condiciones con su principal oposición, el peronismo kirchnerista, las elecciones del próximo domingo. Es probable que ese peronismo termine ganando las primarias inminentes, pero, según las principales encuestadoras, por un margen de entre el 2 y el 4 por ciento. Un resultado que podría remontar en la primera vuelta del último domingo de octubre, que serán también las primeras elecciones con consecuencias reales sobre la política de los próximos años. Altos funcionarios macristas señalan que prefieren esa derrota a una módica victoria; esta podría crear un prematuro y desventajoso triunfalismo.
Macri combate, además, contra un fenómeno adverso. Un 12 por ciento de los votos del domingo que no serán de él podrían haber sido suyos. Algunos candidatos, como Roberto Lavagna, José Luis Espert y Juan Gómez Centurión, están en condiciones de reunir juntos un 15 por ciento de los sufragios (o más). El 80 por ciento de ese total corresponden a votos que potencialmente optarían por Macri. ¿Qué sucede, entonces, en una sociedad que vota por un gobierno a pesar de que la economía no está bien (ni lo estuvo en el último año y medio) y que también sufre semejante fuga de votos probables? ¿Qué lleva a mucha gente a seguir votando por una opción política que debió aumentar el precio de las tarifas de los servicios públicos en porcentajes monumentales? ¿Por qué vota a una administración que fue azotada por una corrida cambiaria promovida por muchos factores? (el Gobierno reconoció sus propios errores, pero hubo también devastadoras consecuencias climáticas y de política económica internacional inmanejables para los gobernantes argentinos) ¿Por qué, si el macrismo debió explicar, una y otra vez, una inflación demasiado alta? Si un extranjero aterrizara en la Argentina para averiguar su política y tomara conocimiento de esos datos, pronosticaría seguramente una derrota de la administración de Macri. No obstante, si bien esa posibilidad no puede descartarse, tampoco la derrota está escrita en la piedra. El Presidente todavía puede ganar la reelección; tiene casi idénticas posibilidades que el peronismo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner de gobernar los cuatros años que vienen.

Jorge Fontevecchia
El PJ, camino a la UCR

Ya hay seis peronismos. 1) El peronismo Sancor de los gobernadores de Santa Fe y Córdoba, las dos principales provincias argentinas fuera de la órbita porteña con peso específico propio. 2) El peronismo de los gobernadores jóvenes con aspiraciones futuras, Sergio Uñac y Gustavo Bordet, que el año pasado se alinearon con Lavagna y Urtubey y tuvieron que terminar apoyando la fórmula Fernández-Fernández.
3) El peronismo de los bonaerenses ex Frente Renovador, que también se sumaron a la fórmula Fernández- Fernández, como Sergio Massa, Felipe Solá y el propio Alberto Fernández.
4) El peronismo de Miguel Angel Pichetto, que si Macri llegara a ser reelecto y con la lapicera de vicepresidente podría ser un gran aglutinador de poderes territoriales. 5) El peronismo de Consenso Federal, con Lavagna y Urtubey.
6) El kirchnerismo.
Si el Frente de Todos ganara las próximas elecciones, estos archipiélagos peronistas lucirían una aparente unidad pero la cohesión estaría solo condicionada al triunfo, y coyunturalmente, porque a los dos años, cuando llegue la elección de medio turno de ese nuevo gobierno, como sucede siempre entre el sucesor y el predecesor, habrá una puja entre el kirchnerismo y el resto por el armado de listas de candidatos a legisladores, con disímil pronóstico.
Pero si perdiera el peronismo, se encaminaría sivos, que en Argentina se inició con el cable haciendo que en Jujuy o Tierra del Fuego se viera TN o Telefe y en Brasil en el Amazonas o Porto Alegre, TV Globo o TV Record, sumada a la nacionalización de las radios, a partir de las FM locales que retransmiten las radios de Buenos Aires y lo mismo en Brasil con las cadenas de radio de Globo y Bandeirantes, generando que en el interior de los dos países se consuma lo que está sucediendo en Buenos Aires o en el eje San Pablo-Río de Janeiro en Brasil. Hacer conocido nacionalmente a un gobernador que no sea de Buenos Aires o de San Pablo-Río de Janeiro es casi imposible. Solo lo fue cuando los grandes partidos políticos eran el sistema de intermediación entre el pueblo y la política, y la UCR pudo imponer en 1963 un gobernador de Córdoba como Illia o el peronismo a Menem en 1989. En Brasil los últimos presidentes que no eran de San Pablo o Río de Janeiro fueron en los años 80 Sarney y Collor de Mello, desde allí todos surgieron de esas dos ciudades. Y en Argentina son ?porteños? De la Rúa, Duhalde, Macri y el kirchnerismo, que surgió en Río Gallegos, anidó en el Conurbano y se hizo bonaerense, como Lula, que nació en el nordeste de Brasil y terminó haciéndose famoso en la periferia de San Pablo; se podría citar también el ejemplo de Elisa Carrió, que era del Chaco pero se hizo famosa con su carrera política en Buenos Aires.

Ricardo Kirschbaum
Frente electoral y coaliciones para gobernar el país 
 

Las dos coaliciones electorales que se disputan el gobierno de la Argentina tienen frente a sí un doble desafío. El más inmediato, ganar los comicios. Y el más importante, si es que consiguen ese objetivo, es demostrar que están preparados intelectual y políticamente para pasar a ser una coalición de gobierno.
El primer escalón lo subirán el próximo domingo. Es la muestra real de lo que, hasta ahora, cada coalición es capaz de atraer al electorado en un escenario de una extrema polarización que, de mantenerse hasta el 27 de octubre, puede definir la presidencial en la primera vuelta. La diferencia en favor de la fórmula de Cristina Kirchner es apretada, aunque la experiencia fallida con las encuestas puede repetirse otra vez aquí, como ha ocurrido en otras latitudes. En la estratégica provincia de Buenos Aires, con el oficialismo -según esos registros- por debajo de la oposición, la incógnita está puesta en la magnitud de un hipotético corte de boleta. Ese juego no se mostrará hasta octubre. Hay que curarse en salud, piensan algunos intendentes.
Con el agua al cuello por el fortísimo ajuste económico, el macrismo parece haber abandonado su obstinación de gobernar en solitario, conducta que provocó fuertes roces con sus socios políticos. La realidad lo obligó a cambiar: al control de algunas variables económicas, se añadió la ampliación de esa estrecha visión política. La incorporación de Miguel Angel Pichetto a la fórmula es el símbolo de ese cambio de táctica. El senador peronista sigue siendo una figura respetada en su propio partido: nadie le cierra la puerta, aún aquellos que inicialmente lo consideraron un desertor.
Ese símbolo, sin embargo, no significa que lo que se vendrá es inexorablemente un gobierno de coalición con radicales y peronistas porque la naturaleza del macrismo es otra. Pero ahora es un síntoma persistente.
Alberto Fernández suele decir que la prueba de que Cristina cambió es su presencia al frente de la fórmula.
Así, explican, se abrochó al peronismo con el kirchnerismo, con la conciencia de que Cristina era un factor indispensable para ganar, pero su candidatura tenía un techo que permitía predecir su derrota.
Pero Alberto F., a su vez, ha recibido una herencia que lo obliga a explicar errores propios y desastres ajenos.

Eduardo Van der Kooy
Se aleja el balotaje

Existen a una semana de las PASO diagnósticos contrapuestos. El Gobierno menciona una creciente paridad. Es lo que refleja el mayor número de las encuestas que se hacen públicas. La consultora PXQ, que conduce el economista Emanuel Alvarez Agis, ex viceministro de Axel Kicillof, realiza una actualización semanal de sondeos y los promedia. Muchos objetan el rigor de dicha metodología. Nadie conoce tampoco el rigor de cada uno de los trabajos individuales que se toman como válidos. Lo cierto es que aquella medición concede casi 39% a la fórmula de los Fernández contra 36% de Mauricio Macri- Miguel Angel Pichetto.
Esa ventaja coincidiría ahora con las previsiones que se barajan en las esferas oficiales.
Allí insisten con la mejoría indetenible pero lenta de la imagen y la gestión presidencial.
Nadie arriesga, sin embargo, que Juntos por el Cambio pueda llegar el próximo domingo a invertir la tendencia dominante.
Pero tal proximidad, a priori, los colocaría en estado de buena competitividad pensando en octubre. El oficialismo es prudente.
Lo ha sido siempre, incluso en las vísperas de cada victoria. ¿Por qué razón cambiar ahora? La visión asoma bien distinta en el comando kirchnerista. Se advierte un rasgo común de los bandos en pugna: tampoco en la oposición parecen dispuestos a hacer ninguna alharaca pública. Pero blanden cifras que difieren de un escenario de extrema paridad. Poseen dos registros: las encuestas telefónicas conceden a Alberto y Cristina Fernández una diferencia de entre 5 y 7 puntos. Los sondeos hechos de manera presencial estiran la brecha hasta 10 y 12 puntos. Con discreción, consideran que estarían dadas las condiciones para concluir la elección en la primera vuelta. Es decir, suponen que alcanzarían el límite de 45% en octubre.
Todos, sin excepción, atesoran un manojo de dudas porque, al margen de la polarización evidente, los trabajos deben ser realizados sobre un cuerpo social de constante volatilidad.
Con rasgos repetidos: el descrédito de la clase política, el mal humor por la crisis económico social, la incredulidad en torno a que, más allá de la elección de algún candidato, la situación de la Argentina pueda mejorar de verdad en un plazo prudencial.
Habría otro dato llamativo corroborado por el oficialismo y la oposición: la marcada renuencia de la gente a contestar. El directivo de una de las tres encuestadoras más conocidas confesó: ?Hay que hacer un barrido de entre 20 y 30 personas para obtener una respuesta certera?.
También los consultores coincidirían en otro par de asuntos. Las PASO parecerían ya consolidadas como una primera vuelta.

Corrientes
Municipalidad Lomas de Zamora
Municipalidad de Ushuahia
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