Acceda a las Tapas Tema del día Macri y Fernández acuerdan abrir una transición ordenada En una reunión a solas en la Casa Rosada, que duró una hora, el Presidente saliente y el electo se comprometieron a coordinar el traspaso y a mantener una ?línea directa? de aquí al 10 de diciembre. En un clima cordial, sin abrazo pero con apretón de manos, establecieron armar un equipo de transición que, por el lado de Fernández, será de 40 personas encabezadas por Santiago Cafiero, Wado De Pedro, Gustavo Béliz y Vilma Ibarra. Planean misión conjunta a Washington ? Se analiza un viaje entre economistas de ambos sectores para comenzar a hablar con el FMI. Clarín- La Nación- Página|12 - El Cronista - Ámbito - El Economista Agenda económica Bajó el dólar oficial en el debut del cepo y el BCRA sumó reservas Fue en un día casi sin operaciones a nivel del público por la magnitud de las restricciones El bloqueo casi total impuesto a la demanda minorista de dólares -la más activa en las últimas ruedas-, vigente desde ayer, provocó una baja del 0,7 al 2,6%, según distintas cotizaciones. Esto le permitió al Banco Central (BCRA) recomprar unos US$60 millones, pese a lo cual su tenencia bruta de reservas cayó en US$101 millones. La Nación El Cronista - Ámbito - El Economista Restricciones y claves para operar con el nuevo cepo en el país y en el exterior Los gastos con tarjeta fuera del país no tendrán límite. Tampoco las compras online. No se podrá pagar con tarjeta de débito en el exterior ni extraer dinero de cajas de ahorro en pesos afuera del país. Pueden retirarse libremente los dólares que los ahorristas tengan en los bancos. Clarín Gabinete económico Surge la figura de Béliz para negociar la deuda con el FMI y acreedores Cecilia Todesca y Miguel Pesce, en cargos clave El Cronista Temas a seguir Nunca imaginé que me convertiría en el jefe de la oposición?. Se lo dijo Macri a su Gabinete. Ahora se meterá de lleno en la política de Boca. Clarín Áspero pase Vidal-Kicillof por endeudamiento Bs. As. El gobernador electo realizó un duro diagnóstico de estado de la provincia. Se reunirán esta semana Ámbito Tras triunfo de A.F. provincias retoman queja por fondos Primer viaje Alberto F. a Tucumán como jefe PJ Reasumirá Juan Manzur la gobernación. El presidente electo se reunirá allí con gremios y empresarios, Ámbito Piñera cambió a ocho ministros pero la protesta en Chile no cede Es la renovación más profunda de su segundo mandato. Sin embargo la medida no logró calmar los reclamos populares en favor de una mayor igualdad, que estallaron hace 11 días. Ayer hubo manifestaciones en Santiago, Valparaíso y Concepción Clarín - La Nación La Nota Los 50 años de Marambio y la historia de una epopeya Habla uno de los pioneros de la creación de la base antártica. Clarín Dos datos Carrió anunció su retiro: "Mi misión terminó" Después de reunirse con Macri, dijo que deja su banca de diputada y se jubila. Clarín - Ámbito - El Economista Edesur: caen 7% ingresos por baja del consumo Entre enero y septiembre las ventas de energía se redujeron 12% y eso afectó los ingresos de la distribuidora eléctrica pese a los aumentos de las tarifas. Ámbito Otros temas Enojo de Bolsonaro El presidente de Brasil dijo que Alberto agravia la democracia al pedir la liberación de Lula. Clarín - El Cronista - El Economista Teníamos el monstruo adentro "Teníamos el monstruo adentro?, dijo la abogada sobre el pediatra acusado por pornografía infantil. La representante del hospital lo calificó también de ?depredador sexual?. Según sostuvo la defensa del médico, todo es un error. Clarín Trump, Piñera y el FMI Los presidentes de EE.UU. y Chile y la directora del Fondo saludaron al presidente electo. Clarín Volver Tras ser derrotado en las elecciones municipales de Quilmes por la candidata del Frente de Todos Mayra Mendoza, el intendente de Cambiemos Martiniano Molina brindó una arenga a sus militantes y se despidió de una forma curiosa: ?Si quieren también pueden cantar una linda canción que dice así: ¡Oh vamos a volver, a volver, a volver, vamos a volver!? Página|12 Acribillan a un financista en pleno centro de Quilmes Diego Guastini manejaba negocios turbios desde una oficina en la city porteña. Tenía vínculos con otros dos financistas desaparecidos. Clarín - La Nación Personajes Tiger Woods Ahora sí, la consagración. Con el torneo en Japón alcanzó los 84 títulos e igualó un récord vigente desde hacía 54 años. La Foto Alberto Fernández a su llegada a la casa Rosada este lunes La última vez que Alberto Fernández había pisado la Casa Rosada fue exactamente nueve años atrás, para el velatorio de Néstor Kirchner. Eso y el recibimiento que tuvo de varios empleados que lo trataron a diario en sus épocas de jefe de Gabinete, le dieron un toque emotivo a su regreso por esos pasillos que supo trajinar. Columnas Fernández y las destrezas de un acróbata Por: Carlos Pagni En América Latina se está verificando una regla general. La derrota de los oficialismos. Con todo lo que de relativo tienen las reglas en política. El domingo que pasó se volvió a cumplir esa tendencia en la Argentina. El peronista Alberto Fernández venció a Mauricio Macri. Se corroboró lo que habían prefigurado las primarias del 11 de agosto. Una oleada de malestar económico, derivado de la larga recesión y la alta inflación, obturó el camino de Macri hacia la reelección. Ya no habrá segunda vuelta. Fernández ganó por el 48% de los votos. El electorado expresó en las urnas lo que otras sociedades de la región, como la chilena o la ecuatoriana, manifiestan en la calle de manera más o menos tumultuosa. Examinados en su larga duración, estos fenómenos no deberían sorprender. Esta parte del mundo está viviendo el doloroso reflujo de lo que fue una onda de bonanza promovida por la mejora en los precios de las materias primas que produjo la expansión de la economía China en la primera década de este siglo. Al amparo de ese bienestar, los latinoamericanos incrementaron sus niveles de consumo. Y el Estado extendió su protección bajo la forma de subsidios. Ahora se vive un anticlímax. Quedaron las expectativas sobre el nivel de vida. Pero faltan los recursos. Esa brecha alimenta el descontento. Fernández deberá demostrar una habilidad extraordinaria. El panorama que tiene frente a sí es muy complejo. Se trata de un burócrata que obtuvo la candidatura gracias a la designación de quien será su vicepresidenta: Cristina Kirchner. Ella se abstuvo de competir por la jefatura del Estado. Evaluó que los niveles de rechazo moral que inspiran su figura le harían difícil, si no la victoria, la administración. Además, no quiere ser la ejecutora de un ajuste que obligará a reducir algunos beneficios otorgadas, con muy dudosa responsabilidad, por ella misma. La declinación de la fiesta de las commodities comenzó en algún mes de 2013. Dos años antes de que la señora de Kirchner entregara el poder a Macri. Fernández deberá demostrar que no es el mero administrador de un poder que radica en quien lo secunda. No es su único problema. Cuando las urnas indicaron, en agosto, que Cristina Kirchner podía regresar, comenzó una movilización popular que convirtió a Macri, el repudiado, en una especie de estrella de rock. Ese estado de agitación tal vez se motivó más en la animadversión hacia a la expresidenta que en la adhesión al presidente. Pero permitió a Macri agregar más de dos millones de votos a los que había conquistado dos meses atrás. Un incremento del 25%. Esta corriente antikirchnerista es un desafío para Fernández. Sobre todo porque levanta banderas que él compartió durante 10 años. Es una excentricidad adicional de esta escena atípica: Cristina Kirchner bendijo como candidato a quien, siendo su jefe de Gabinete, renunció al cargo para después denunciarle en los medios de comunicación por corrupta y autoritaria. Quiere decir que quienes se indignan por el regreso de la expresidenta lo hacen con argumentos que hasta hace dos años Fernández compartía. Y no está del todo claro que no siga compartiendo. Un jaque complicado. Para responder a esa demanda social que relanzó a Macri, Fernández debería castigar a quien lo designó. El principal inconveniente del nuevo presidente no es el repudio social a Cristina Kirchner. Es el repudio social a Macri. El líder de Juntos por el Cambio fue derrotado por la irritación que producen una inflación del 55% anual y una recesión interminable. Como de costumbre, cuando les carcome la incertidumbre, los argentinos se refugian en la moneda de los Estados Unidos. La caída de reservas del Banco Central ha sido tan acelerada que el acceso a esa divisa se restringió, desde el domingo a la noche, casi por completo: no más de 200 dólares por mes. La carencia de dólares complica el pago de la deuda externa. Sobre todo con el principal acreedor: el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si no quiere ser arrastrado por la indignación de un nuevo ajuste, Fernández debe tomar medidas que también son exigentes. Renegociar los compromisos con los acreedores privados. Y pactar un nuevo cronograma de pagos con el FMI. En este campo hay limitaciones diplomáticas. El Gobierno de los Estados Unidos, decisivo en el FMI, ve en Fernández un aliado a la dictadura de Maduro.
Nota Pacto social: CGT quiere subir salarios y limitar rentabilidad Por: Mariano Martín El acuerdo económico y social que prometió Alberto Fernández durante la campaña, yque su equipo analiza extender a lo largo de todo el mandato, incluirá un capítulo de regulación de precios y salarios con condicionantes por parte del sindicalismo tradicional: anoche mismo, en el centro de campaña del Frente de Todos, dirigentes de la CGT coincidieron en advertir sobre la necesidad de una mejora de ingresos para los trabajadores más postergados y en una rebaja de la tasa de rentabilidad para los sectores empresarios con chances de hacerlo. El entendimiento, cuyo único antecedente en la Argentina se remonta a 1973 a cargo del ministro y empresario José Ber Gelbard, pasó desde anoche a un primer plano en la agenda de los gremialistas junto con el nombre de Claudio Moroni como casi seguro primer ministro de Trabajo. El acuerdo fue un tema central en la mesa del VIP que compartieron Héctor Daer, cosecretario general de la CGT, su hermano mayor, Rodolfo, ?Alimentación), Antonio Caló (metalúrgicos), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y Sergio Sasia (Unión Ferroviaria). Los dirigentes dieron cuenta de un estado avanzado en las charlas con los equipos técnicos de Alberto Fernández para delinear los aspectos centrales de la eventual convocatoria, ideada para el arranque de la gestión. Lo que no parece tan claro es el nivel de adhesión que tendrá en vista de la distancia que puso en los últimos días Hugo Moyano respecto de los sectores tradicionales de la CGT frente a los pedidos de reunificación que les hizo el presidente electo. La actitud del camionero puede ser otro traspié para Alberto en el rubro luego de la nula respuesta al pedido de la CTA de los Trabajadores de volver a la central mayoritaria.
Pero incluso ante una voluntad manifiesta de cada sector gremial de ir por separado a un acuerdo restará saber si podrán conjuntar entre ellos las tensiones implícitas al posicionamiento de cada uno respecto del nuevo Presidente. Si Héctor Daer puede jactarse de ser amigo personal de Alberto Fernández, Moyano, principal rival interno, alega que encabeza un frente de gremios pionero en la oposición a Mauricio Macri que le allanó el camino al Frente de Todos. En tanto que el bancario Sergio Palazzo, por su parte, exhibe una mayor cosecha de espacios parlamentarios a su favor así como varias presencias del elenco de candidatos en la sede de su sindicato.
Por lo pronto, para la CGT un acuerdo económico y social con fijación de un esquema consensuado de precios y salarios, en una primera etapa, requerirá de una equiparación en términos de poder adquisitivo para los sectores más desfavorecidos en el último año. Según los dirigentes hubo apenas ocho sindicatos que lograron atar sus paritarias a la inflación: entre ellos figuran la Unión Obrera de la Construcción, la Asociación Bancaria y algunos gremios docentes. Para los demás la conducción de la central obrera espera una medida por parte del próximo gobierno orientada a compensar al menos parte de la pérdida salarial. Recién con esa nueva base de ingresos los sindicalistas creen posible abordar una mesa de negociación con las cámaras empresarias para discutir. Ante todo, con vistas a la eventual denominación aclaran que deberá ser ?acuerdo? y no ?pacto social? por entender que ?los pactos son para mafiosos?, como se ocuparon de advertir anoche. Un anticipo de esa mesa podrá verse hoy en Tucumán (ver aparte) adonde acudirán la ?mesa chica? de la CGT, dirigentes de las principales cámaras empresarias y gobernadores junto el propio Alberto Fernández con la excusa formal de participar de la reasunción de Juan Manzur como gobernador provincial. Para la jefatura de la CGT, en tanto, otra precondición de un entendimiento dependerá de la buena voluntad de los sectores empresarios involucrados. Se trata de lo que denominan como una reducción de la tasa de rentabilidad apuntada a los pocos núcleos de la actividad económica que quedaron a salvo del derrumbe de todos los índices. En otras palabras, para la CGT la viabilidad del acuerdo económico y social dependerá en buena medida de la acción del futuro Gobierno para fortalecer a los sectores sindicales más golpeados y para convencer a segmentos como el financiero, el agro y las actividades extractivistas de ceder ganancias para apuntalar el fisco. Nota Las mujeres llegan al gabinete de Alberto Por: Eduardo van der Kooy Alberto Fernández, el presidente electo, se ha sacado un peso de encima: la campaña que para él amaneció en mayo, cuando Cristina lo ungió a la cabeza de la fórmula. Sobre sus espaldas, sin embargo, cuelgan en el corto plazo dos obligaciones: la transición, que ayer comenzó a diseñar con Mauricio Macri; también el armado de su futuro equipo de gobierno. La primera responsabilidad, de duración acotada, tiene quizás para el futuro mandatario menos bemoles políticos que la segunda. Ha designado cuatro delegados para que coordinen con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. El propio Alberto posee línea abierta en su teléfono con el titular del Banco Central, Guido Sandleris. El funcionario le advirtió, ante de comunicarlo públicamente, que empezaría a regir una dura restricción para la compra de dólares. Un cepo potenciado. La inquietud esencial del presidente electo son las reservas que estarán disponibles cuando ingrese a la Casa Rosada. La acción de Sandleris estuvo en esa dirección. La conformación de su gabinete, en cambio, representaría el inicio de la construcción de la autonomía política que pregonó durante la campaña. Habló en principio de ?cero injerencia? de Cristina. Luego confundió con que ?ella y yo somos lo mismo?. Alberto requiere de esa señal por dos razones. Tranquilizar a los votantes que apostaron por él creyendo en la moderación respecto de los K. Concederle participación al sistema de gobernadores peronistas que lo ayudan en la cruzada. Esos hombres, con excepción del santafecino Omar Perotti, oculto entre la multitud, no pudieron asistir a los festejos del domingo por la noche. La celebración -se vio sobre la tarima- estuvo dominada por kirchneristas y camporistas. Quizás la excepción fueron Sergio Massa y su esposa, Malena Galmarini. Pero el entorno existente les impidió cualquier figuración. Como no fueran los aplausos para saludar el enredado mensaje de Axel Kicillof, la locución actuada de la ex presidenta, y el cierre práctico y prudente del mandatario electo. Las tensiones en el ecosistema del Frente de Todos, aunque se intenten disimular, resultan inevitables. Marcos Cleri, el diputado de La Cámpora electo por Santa Fe, se encargó en medio de la fiesta de mojarle la oreja a Perotti. ?Sacamos más votos que él para gobernador?, se ufanó delante de la prensa. Innecesario. Alberto parece haber hallado por ahora en un grupo de mujeres destacadas la forma de empezar a construir aquella autonomía. Se sabe desde hace meses que María Eugenia Bielsa, ex vice de Santa Fe, ocupará el Ministerio de Vivienda. Existe desde ayer otro par de certezas: la ex diputada Vilma Ibarra será la secretaria Legal y Técnica del próximo gobierno. El lugar que el sombrío Carlos Zannini tuvo con Cristina. Nota Las heridas del 27-O, la otra transición que espera al nuevo gobierno Por: Pablo Ibáñez Sorpresa. La diferencia fue menor a la esperada y hubo una magra cosecha camporista. Ya afloran las tensiones internas Máximo Kirchner abandonó, cerca de la una de la madrugada, la oficina del segundo piso del Complejo C, su VIP en el búnker del Frente de Todos. Se fue desencantado por el score de 48-41 y por la magra cosecha propia Excepto Mayra Mendoza, que ganó Quilmes, el resto de los candidatos neocamporistas o de perfil K, perdieron. A la foto grande de una victoria estruendosa, Máximo esperaba anexar triunfos locales de figuras generacionales. No ocurrió. El macrismo se despabiló, demostró destreza electoral y revirtió plazas que lucían imposibles como La Plata. Máximo llamó y agradeció la campaña. Contó, en una charla tardía, que le pesaba la fecha: 9 años de la muerte de Néstor Kirchner. Dudaba de los 20 puntos que cantaban las encuestas pero el clima fue de victoria amarga, cruzado por tensiones que latían y florecieron cuando el número resultó menos arrasador de lo esperado. Juan Manzur, Gustavo Bordet y Sergio Uñac, tres gobernadores pero nistas, más el electo Omar Perotti, quedaron molestos porque no pudieron subir al escenario. Matías Lammens, candidato porteño, tampoco tuvo sitio en la foto. Al Olimpo de los victoriosos sólo tuvieron ticket de acceso la fórmula presidencial, la dupla Kicillof-Magario y los candidatos bonaerenses, entre ellos Máximo K. Hubo un argumento estético: menos gente sobre el escenario para una foto más limpia. No fue por pedido de Alberto. El episodio reavivó otro malestar. El que sembró el discurso de Cristina Kirchner en Mar del Plata, donde reprochó al PJ que supo colaborar con Mauricio Macri. Esa perdigonada castiga a gran parte del universo panperonista del Frente de Todos. Axel Kicillof, instalado en el tercer piso donde estaban Sergio Massa y Lammens, capturó una foto sensible al estandarizar los datos de la provincia. Triunfo holgado en el conurbano y derrota en el interior. La "paliza" en CABA, el repunte macrista en Córdoba y las derrotas inesperadas en Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos y San Luis sembraron, luego del shock, incomodidades. ¿Jugaron poco los gobernadores? ¿Hizo mala campaña Alberto? En la medianoche, con los datos todavía calientes, en el búnker del FdT caían hipótesis. Una, micro albertista, apuntó que el candidato quedó sin margen, limitado por la hiperracionalidad de ser casi presidente electo. Fernández, en rigor, fue al debate con ese plan: retener los 12,2 millones de votos de las PASO, suficientes para evitar un balotaje, porque salir de ese libreto para ir en busca de otros electores, podía ponerlo en conflicto con los propios. 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