Agenda

10/05/2020

Agenda de la Mañana

Agenda de los diarios

 

La Ciudad y los distintos municipios comienzan a flexibilizar la cuarentena

 

 

Clarín: Habilitan comercios en la Ciudad y los intendentes piden lo mismo en el GBA. 

Horacio Rodríguez Larreta detalló ayer qué comercios empiezan a funcionar desde el martes. Electrodomésticos y librerías, entre otros, podrán atender a clientes según el número de DNI. Y reactivan obras pequeñas y mudanzas. Los intendentes del Gran Buenos Aires le están solicitando lo mismo al gobernador Axel Kicillof. Pero todavía no hubo respuesta. A partir de esta semana, aguardan sumar actividades e industrias para reanimar la economía,

La Nación: Moderan en la ciudad el control de la cuarentena. 

El mismo día que el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, anunciaba con detalles cómo se instrumentará la cuarentena a partir de mañana, la administración de la ciudad avanzó con la aplicación de un nuevo esquema de control para la fase que se inicia. Ese plan consiste en acotar el rol policial y apostar más a la disuasión, la responsabilidad social y la asistencia de personal civil que ayude a las personas en la calle. Esta tarea será clave de ahora en más porque el sistema que se aplicará es más complejo. Larreta precisó que los comercios podrán abrir de 11 a 21, aunque no en todos los rubros; que los menores podrán salir una hora los fines de semana, y que los mayores podrán hacer compras no esenciales de acuerdo con el número de terminación de su DNI, entre otras medidas.

Página 12: Aislamiento más flexible en CABA. 

Comercios abiertos, algo de construcción, ferias de alimentos, salidas de una hora con chicos y calles peatonalizadas para mantener la distancia.

Perfil: Alberto F abre y arriesga: Semana clave con cuarentena light y tensión por la deuda. 

Con 300 muertes confirmadas por coronavirus, arranca una nueva fase del aislamiento por regiones. Una por una, qué actividades reabren en Ciudad y GBA.

Crónica: Cómo será la reapertura de comercios y la salida de los chicos. 

En la Ciudad, amplían espacio peatonal en calles y avenidas para incentivar el comercio barrial.

Popular: Más comercios habilitados y salidas de menores en capital. 

Apertura de negocios de venta de electrodomésticos, librerías y jugueterías desde las 11 y hasta las 21 de lunes a viernes y salidas recreativas para chicos hasta los 16 años sábados y domingos, en un radio de 500 metros desde las casas y de acuerdo a la terminación del DNI de sus padres, son algunas de las actividades que autorizó el Gobierno porteño. Las medidas arrancan el próximo martes. Larreta anunció flexibilización de la cuarentena y advirtió que si no se respetan pautas, ?se volverá atrás?.

Otros temas

 

300 muertos.

Es la sumatoria total tras las 7 víctimas de ayer. Los contagios llegan a 5.766. (ClarínCrónica - Popular)

La aplicación del coronavirus con información personal avanza y crea polémica.

Por pedido presidencial, el Jefe de Gabinete avanza con la app oficial que recaba datos personales y puede tener la geolocalización de ciudadanos. La exigen a sospechosos de haberse contagiado y a los que tramitan permisos de trabajo. Dirigentes opositores y especialistas piden garantías. (Clarín)

Detectan fallas en los tests rápidos traídos de China.

Los tests rápidos que China donó a la Argentina, y que estaban destinados a ser una herramienta clave para monitorear la circulación del coronavirus en el área metropolitana, son defectuosos, según determinó una investigación realizada por la Unidad Covid-19, que integran el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Conicet. Por esa razón el organismo ?no recomendó su uso?. (La Nación)

La pequeña gran estafa.

Beneficiarios del Ingreso Federal de Emergencia (IFE) se encontraron en sus liquidaciones con descuentos indebidos. ?No pueden tocar esos $10.000. Es un subsidio alimentario sin retención?, explicaron desde las asociaciones de consumidores. El testimonio y la bronca de los damnificados. ICBC, Hipotecario y Patagonia, entre las entidades señaladas. (Crónica)

Agenda Económica

 

Guzmán y los bonistas ya negocian otra oferta para no llegar al default.

La oferta del ministro no llegó al 20% de adhesión. Ayer se reunió con el Presidente y mañana formalizará la extensión del plazo hasta el 22 de mayo. El equipo económico ya está intercambiando mensajes con los acreedores para rearmar una oferta con chances de ser aceptada. (Clarín - La Nación - Perfil)

La Entrevista

 

Sergio Massa, Presidente de la Cámara de Diputados

?Máximo es más parecido a Néstor que a Cristina?

(Perfil)

Agenda Política

 

Fernández, duro con los que critican el aislamiento.

Afirmó que ?hay una gran irresponsabilidad? de algunos sectores de la oposición y de parte del empresariado que fustigan la cuarentena. El Presidente agregó que la negociación por la deuda sigue y adelantó que ?puede haber contraofertas?. Sobre el regreso del fútbol dijo: ?Con los test rápidos tal vez pueda volver, porque en 40 minutos se garantizará que ninguno de los 22 jugadores que entran a la cancha esté enfermo?. (Popular)

Internacionales

 

Las crisis política y sanitaria en Brasil crecen de la mano.

En Brasilia se vive casi en una realidad paralela. Mientras Brasil rozaba los 10.000 muertos por el coronavirus, con un récord diario de fallecidos, Jair Bolsonaro se mofaba de la cantidad de invitados que reuniría en un asado. ?¿Vendrá todo el mundo? Tres mil personas en el asado?, ironizó anteayer el presidente ultraderechista, bajo fuego por su respuesta a la pandemia. Frente a la repercusión negativa, finalmente lo canceló. (La Nación)

Columnas

 

Joaquín Morales Solá
Alberto, solo ante la decisión más difícil

El viernes, la aceptación de la propuesta del gobierno argentino por parte de los acreedores fue baja. Es probable que también lo sea en el nuevo plazo, que vencerá mañana. Con todo, el anunciado fin del mundo no sucedió ni sucederá.
La fecha posible para un eventual default tiene ahora otro plazo, el próximo 22 de mayo. Ese día vencerá el período de gracia de 30 días para un pago postergado de 503 millones de dólares.
Si no hubiera acuerdo con los bonistas en los próximos diez días, el impago de esa cuota (insignificante para el volumen total de la deuda argentina) podría tener un efecto dominó sobre el resto de los compromisos. El default ya no solo sería virtual, sino real. Sin embargo, existe un recurso para que el Gobierno pida una extensión del período de negociación, que salvaría al país de otro vergonzoso default en su historia económica. El país ingresó de esa manera en un período corto de tiempo signado por el dramatismo, cuya conclusión marcará el decurso de los próximos años.
Marcará también la gestión de Alberto Fernández como presidente. En los últimos dos meses, debió (y debe) enfrentar las dos decisiones más cruciales de su mandato, por lo menos hasta donde llega la mirada. La primera fue la administración local de la pandemia del Covid-19, que dejó ya en el mundo más de 270.000 muertos y 4 millones de infectados. Debe reconocerse que la decisión del Presidente de ordenar tempranamente una cuarentena estricta evitó miles de muertes en la Argentina. Si bien se mira el mundo, los grandes países que la demoraron tienen la mayor cantidad de muertos. Los números son incontrastables. La segunda refiere a la decisión de si el país acordará con sus acreedores o declarará el default. Es una decisión política exclusiva del Presidente. ¿Quién recuerda el nombre del ministro de Economía de Rodríguez Saá, el presidente que decidió el default de 2001, en medio de una increíble algarabía en el Congreso? Nadie. Recordamos solo a Rodríguez Saá, que luego terminó perdiendo hasta el liderazgo de su feudo puntano.
Los que hablan con Alberto Fernández aseguran que él no quiere el default. Solo aspira a un acuerdo que el país pueda cumplir. "La Argentina no debe caer nunca más en un default", repite en estos días a quienes lo ven en reuniones reservadas. No se refiere solo a la opción actual entre acuerdo o default, sino también a la historia del país como deudor embustero. Sabe aprender entonces de las experiencias pasadas y también sabe leer el estado de la opinión pública y de los sectores económicos y sociales más importantes. La opinión pública, los empresarios más significativos y los sindicatos más serios le han hecho saber que el default es la peor receta.
Una reciente encuesta de Poliarquía señala un cambio crucial en el histórico pensamiento de los argentinos, siempre más predispuestos a no pagar lo que deben o a echarles la culpa de sus errores a paranoicas conspiraciones externas. Según esa medición, el 55 por ciento de la sociedad está de acuerdo con la manera del Gobierno de negociar con los acreedores. Un 60 por ciento quiere acordar con los acreedores y evitar el default. Y, lo más sorprendente, un 61 por ciento sostiene que el Gobierno debería cambiar la propuesta, si esta fuera rechazada, para evitar el default. La historia de la última gran crisis está muy cerca: un 89 por ciento cree que el impacto del default en la economía y en la sociedad será mucho o bastante.

Jorge Fontevecchia
22 de mayo: volver a empezar

El destino quiso que el viernes 22 de mayo pueda ser simultáneamente el último día hábil de la cuarentena y de la deuda externa argentina sin resolver. El martes 26 de mayo, después del feriado del 25 ?nuestra principal fecha patria?, con o sin default, habrá un volver a empezar porque, en cualquier caso, la economía que habrán dejado dos meses de clausura de la producción padecerá consecuencias materiales peores que las de nuestra crisis de 2002 en varios aspectos. Cómo volvamos a empezar y esencialmente hacia dónde dependerá de nuestra capacidad de haber aprendido. Lo que distingue a las sociedades exitosas de las fallidas no es lo que les pasó, sino lo que hicieron con lo que les pasó. Un episodio traumático puede ser una experiencia que empuje el desarrollo de capacidades para algunas y que anule para siempre a otras. Ayer PERFIL publicó un reportaje al jefe de los investigadores del Centro Coreano de Prevención y Control de Enfermedades. De su lectura surge que el éxito que obtuvo Corea en el combate contra el coronavirus, siendo el país con la menor mortalidad entre infectados del mundo, es resultado de la misma causa que le permitió a su sociedad haber tenido éxito mundial en la fabricación de celulares, autos, televisores y productos culturales. La capacidad de aprender. Corea, tras décadas oscuras que culminaron con la guerra que dividió al país en dos, tocó fondo. La profundidad de la herida predispuso a la sociedad a no repetir errores y orientó todas sus fuerzas a aprender. El fenómeno de Corea en tantos campos no se explica en la carencia de pandemias (las tuvieron todas), de crisis económicas o políticas, sino por la existencia misma de la acumulación de tantos problemas. Corea es un país que esencialmente aprende, y para quienes aprenden, los problemas son un dinamizador del desarrollo de capacidades. Más problemas son más posibilidades de aprender y más conocimiento. Y la solución de problemas del pasado pasa a ser un activo social. La partida doble es el sistema de contabilidad construido por una serie de pares: debe y haber por un lado, activo y pasivo por el otro, que hacen las veces de doble chequeo porque debe y activo van en la columna de la izquierda mientras haber y pasivo en la de la derecha, y si la suma de las columnas no coincide, salta el error. Pero lo interesante del sistema contable de partida doble es que mientras las pérdidas se computan en la columna del debe y las ganancias en la del haber, de si esa pérdida deja alguna enseñanza o no dependerá que pueda ir al activo ? engrosando el patrimonio? o al pasivo ?reduciéndolo?. Sabiamente para la contabilidad la inversión en el desarrollo de conocimientos que sean productivos es un activo tan valioso como una máquina. ¿Qué haremos los argentinos el día después de la definición de la renegociación de la deuda externa con nuestra economía? Más importante aún que si hay o no default será que aprendamos a corregir las causas que generaron que esa deuda sea insustentable. Probablemente, que nos hayamos recuperado inicialmente tan rápido de nuestro default de 2001 ?gracias a méritos propios pero también a la enorme ayuda de la duplicación del precio de nuestras exportaciones? no permitió que pudiéramos ?activar? en aprendizaje la mayor parte de las pérdidas previas. Alberto Fernández se molestó con la última pregunta de la conferencia de prensa del viernes pasado para anunciar la ampliación de la cuarentena hasta el 22 de mayo. 

Mario Wainfeld
El canje, la informalidad, la reforma impositiva

El presidente Alberto Fernández recibió ayer en Olivos al ministro de Economía, Martín Guzmán. El ítem central de la agenda, claro, fue la reestructuración de la deuda privada nominada en dólares o euros sujeta a legislación extranjera (?canje? en adelante) pero abordaron otros temas. En principio la negociación termina mañana, el Gobierno anunció que espera contraofertas hasta último momento (ver recuadro).
En la eternidad del fin de semana Guzmán sigue conversando con representantes de los grandes fondos de inversión que rehúsan cualquier acuerdo hasta ahora. Hasta con Black Rock que (reescribiendo la frase de ?El Padrino?) hizo una oferta que la Argentina no puede aceptar.
Guzmán la divulgó, incordiando a los financistas.
Son más nulas que escasas las perspectivas de acrecentar en horas el bajo porcentaje que se avino a la oferta argentina. El Presidente cavila entre dos alternativas: dar por cerradas las tratativas mañana o bien prorrogarlas.
Se suele señalar que la nueva fecha sería el 22 de mayo, dead line del default. Sin embargo, AF deslizó ante quienes podían oírlo que el plazo podría extenderse hasta otro día posterior.
?Estamos demostrando que queremos evitar el default, pagar de buena fe. También nos importa probar que un acuerdo incumplible puede ser peor que el default?.
Fernández sintetiza el conjunto de las contrapropuestas de los bonistas externos. ?Nos ofrecen no cobrarnos durante nuestro mandato. Y una quita mínima. Es una especie de soborno que nos dejaría tranquilos estos años pero sometería a un calvario al que viene después.
Inaceptable?.
En el río revuelto de la crisis mundial, la dupla Guzmán-Fernández ratifica la buena fe de Argentina. El apoyo de 135 eminentes economistas mundiales incluyendo dos premios Nóbel, entiende AF, ?rebeló a los acreedores?.
Vaivenes de la época: el Gobierno piensa que un nuevo espaldarazo del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la propuesta podría dar plafón a la ampliación de plazos.
Guzmán fatiga teleconferencias con lobos de Nueva York mientras mira de reojo a Washington, pongalé.
Veintitrés mandatarios provinciales firmaron una solicitada conjunta apoyando a la renegociación que encabeza el Presidente. Solo rehusó hacerlo el sanluiseño Alberto Rodríguez Saá, desoyendo los pedidosconsejos de altos integrantes del gabinete nacional. ?El Alberto ?comentan en Palacio refiriéndose al gobernador? piensa que es más conveniente declarar el default y luego arrancar otra negociación?.
?Como su hermano Adolfo ?bromean en la Casa Rosada? será una cuestión genética?.
No es genética, es política...
cuestión de prioridades De cualquier manera, ojo al piojo: Alberto F. y Guzmán temen más a un acuerdo incumplible que a un default provocado por la intransigencia de los bonistas.
?El mundo?, tan endiosado por el macrismo, convalida la postura argentina. El FMI, diversos organismos internacionales, presidentes de países centrales visitados por Fernández cuando viajar era posible. Las comparaciones con Venezuela e Irán pasaron de moda.
Arribar a buen puerto con el canje aliviaría las arcas fiscales y permitiría volcar más fondos a la economía real. Hombre de talante calmo, Guzmán se enfada amablemente cuando se lo sindica como ?el especialista en canje?. El crecimiento del gasto social desde marzo justifica su enojo.

Eduardo Van Der Kooy
Cristina, la apretadora

La pandemia empieza a revelar algunas mutaciones en la fotografía del poder. Alberto Fernández no poseería ya los márgenes de comodidad política que exhibió en el inicio de la cuarentena. Porque la fatiga social y la devastadora crisis económica lo obligan a apartarse del consejo excluyente del equipo de infectólogos para adoptar sus decisiones.
La emergencia le permitió al Presidente amasar un consenso y una autoridad impensadas.
Ambas cosas se ponen en juego con el regreso cauto a una ?nueva normalidad? colectiva. Nadie asegura que tal avance, si existiera un pico de contagio del virus, no pueda sufrir un retroceso.
En aquella fotografía del poder se hace notar otra figura. Cristina Fernández ha sido ?quizás por sus miedos?una espectadora de la política sanitaria. Pero ha sabido aprovechar el paréntesis de la política para consolidar su presencia en el sistema del Estado que desde el comienzo fue potente.
Basta para entenderlo con reparar en el manejo de las principales cajas del país que posibilitan un amplio despliegue territorial y puente directo con la gente: Luana Volnovich en el PAMI, Fernanda Raverta en la ANSeS, Andrés Larroque en el ministerio de Desarrollo Social de Buenos Aires. Dependiente de la jefatura de Axel Kicillof. Todos soldados incondicionales de la vicepresidenta.
Alberto encontró en Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta las mayores resistencias para elastizar la cuarentena. El gobernador bonarense recibió llamados de varios intendentes (Fernando Espinoza de La Matanza, entre ellos) que le advirtieron sobre el peligro.
Ambos se enfrentan a una misma realidad que los aterra: el grueso del coronavirus ?con la excepción extraña de Chaco? sacude el ámbito metropolitano. Tiene el 86% de los casos. Las principales villas porteñas pasaron de un solo caso a mediados de abrir a 410 en pocas semanas. El Conurbano transita también por un pico. Aquellos dirigentes saben que lo peor está por llegar. Incluso hay situaciones que no están del todo claras.
Fuentes hospitalarias bonaerenses afirman que se están produciendo muertes por neumonía habituales para la época. Pero no se testearía si alguna de ellas tiene que ver con el coronavirus.
Kicillof y Rodríguez Larreta trabajan en tándem. Con sintonía inimaginada antes de la pandemia. Alberto alterna con ellos. Aunque habría empezado a detectar interferencias.
Cristina ha colocado al jefe de la Ciudad en el foco de sus obsesiones. E incomoda al Presidente. No están claros los móviles de ese afán, salvo que se incursione en alguna conjetura. ¿Molestará a la vicepresidenta que Alberto y Rodríguez Larreta sean en la emergencia los dirigentes con mayor popularidad?. ¿Le desagradará, en ese terreno, su relegamiento?. ¿Cree que en torno al jefe porteño podría articularse un polo opositor?.
La vicepresidenta, en tiempos de campaña, fue la primera que objetó los cupos de coparticipación para la Ciudad. El Frente de Todos, con el liderazgo kirchnerista y de los gremios , trabó la Ley de Emergencia que Rodríguez Larreta logró aprobar en la Legislatura con esfuerzo. Cambiemos, en cambio, le concedió casi poderes absolutos al Presidente. Al punto que la gestión continúa con los Decretos de Necesidad y Urgencia. El Congreso permanece empantanado.

Corrientes
Municipalidad Lomas de Zamora
Municipalidad de Ushuahia
Noticias relacionadas
Síntesis del Día
Panorama de la Noche
Síntesis del Día
Panorama de la Noche
Acceso a clientes

Ingresá con el usuario y clave para acceder.

¿Te interesan nuestros servicios?

Contactanos