La UBA usará plasma de recuperados de coronavirus para tratar a los contagiados
La Facultad de Medicina abrió ayer la convocatoria para que quienes se hayan curado donen sangre.
En la Argentina ya hay más de 1.400 personas recuperadas del nuevo coronavirus.
Tienen la experiencia de haber transportado, dentro de su cuerpo, al patógeno más temido. Pero llevan en la sangre, al mismo tiempo, la esperanza de una cura para aquellos que aún pueden contagiarse.
A ese ?remedio? se lo conoce como anticuerpos y no son más que las defensas naturales que genera el organismo ante una enfermedad, que luego quedan en la sangre, más precisamente en el plasma sanguíneo. Se estima que siete de cada diez personas recuperadas de Covid-19 han desarrollado esas defensas.
Ahora, ¿qué pasa si ese plasma -con sus anticuerpos- es transferido a un paciente enfermo de coronavirus? Científicos y centros de investigación de todo el mundo trabajan en la hipótesis de que pueden trasladarle sus ?poderes?: la inmunidad. Entre ellos, la Facultad de Medicina de la UBA, que ayer abrió la convocatoria para que personas curadas de Covid-19 vayan al Hospital de Clínicas y donen su plasma para los miles de pacientes que cursan la enfermedad o podrían hacerlo en las próximas semanas si aumentan los casos.
?La vacuna todavía puede demorar, así como la disponibilidad de medicamentos aprobados. Lo que buscamos es un tratamiento a corto plazo que sabemos que puede funcionar.
Apuntamos a que los pacientes moderados o moderadamente graves no lleguen al respirador, porque a muchos se les produce una reacción (llamada ?tormenta de citoquinas?) que puede ser muy adversa, especialmente para los adultos mayores?, le dijo a Clarín Alejandra Vellicce, jefa del Departamento de Hemoterapia del Hospital de Clínicas.
?Si bien es un método experimental, esta técnica ya se aplica en muchas partes del mundo con muy buenos resultados, con una tasa de recuperación del 80%?, agrega Vellicce.
Pero mientras que la mayoría de los ensayos clínicos del mundo apuntan a los pacientes más graves, desde la UBA ponen como objetivo tratar a los enfermos moderados y que tengan la potencialidad de agravar su cuadro.
Vellicce explica que el perfil es el de las personas obesas, hipertensas o que tengan alguna otra enfermedad previa que los haga correr el riesgo de una complicación.
Por el momento, en la UBA ya están trabajando con 15 posibles donantes.
Son personas a quienes ya les dieron el alta de coronavirus en el Clínicas.
Ya construyeron un área específica para las donaciones. Al mismo tiempo, buscan incorporar a otros hospitales a la iniciativa, de modo de ir ampliando el ensayo a todo el país.
?Hay que entender que esto es un acto solidario, como la donación de sangre. De hecho, tiene los mismos requisitos y el procedimiento es muy similar?, dice Vellicce, que cuenta que el proyecto es un trabajo interdisciplinario entre la Facultad de Medicina de la UBA junto a grupos de profesionales como los de terapia intensiva del Clínicas, los que se encargan de la detección de anticuerpos y aquellos que se ocupan de la captación de donantes de plasma.
A los potenciales donantes se les hace una evaluación clínica para verificar que ya no tiene el virus circulando en el organismo. Si califica como donante se procede a extraer el plasma, que contiene los anticuerpos que serán transfundidos a los pacientes que cursan la enfermedad.
El proceso de extracción del plasma se conoce como aféresis. Es similar a donar sangre, excepto que la sangre obtenida de la persona recuperada se procesa en una máquina que separa el plasma de los otros componentes: glóbulos rojos y plaquetas. Se hace a través de la punción de una vena del brazo por la cual se saca la sangre y por otra, al mismo tiempo, se devuelve los glóbulos rojos y plaquetas junto a una solución fisiológica que reemplaza al plasma extraído.
El plasma procesado da lugar a un hemocomponente experimental que se administra a la persona contagiada.
Los anticuerpos atacan al virus.
Con una o dos transfusiones los pacientes suelen mejorar.
La capacidad que tienen los anticuerpos de Covid-19 para generar inmunidad fue motivo de una polémica hace unos 15 días, tras conocerse el proyecto de algunos gobiernos (entre ellos el chileno) de otorgar a personas recuperadas ?carnets de inmunidad?, con la idea de que certifiquen que ya no contagian ni pueden contagiarse y los habiliten a salir a trabajar.
Desde la OMS advirtieron que aún no hay evidencia de que las personas que se curaron del Covid-19 y tienen anticuerpos estén protegidos contra una segunda infección.
Vellicce coincide, pero afirma que las personas recuperadas sí tuvieron anticuerpos. Y el trabajo con la transfusión de plasma apunta a aprovecharlos.
Los ensayos de la UBA se enmarcan dentro la resolución que recientemente firmó el Ministerio de Salud nacional para la regulación del uso del plasma para ensayos clínicos de Covid-19 en Argentina. Hay diversas líneas de investigación que avanzan, en forma paralela, en todo el país.
El plasma de recuperados se ha usado por décadas para tratar enfermedades infecciosas, como el ébola, la gripe H1N1 y el MERS.
En Argentina tiene un antecedente muy exitoso. Hace medio siglo, fue implementado por Julio Maiztegui en la lucha contra la fiebre hemorrágica argentina, o Mal de los Rastrojos.
Con esta técnica la mortalidad de la enfermedad bajó del 30% al 1%.
DÓNDE Y CÓMO DONAR
Los recuperado de Covid que quieran ayudar pueden contactarse a plasmacovid@hospitaldeclinicas.
uba.ar o al 15-3614- 2839. La donación se hacen en Hemoterapia del Clínicas (Córdoba 2351, CABA), de 9 a 13.
En el Clínicas. Construyeron un área específica para la extracción de sangre a personas curadas de Covid-19.
Fuente: Clarín






