Panorama de la Noche
El último adiós al kiosquero asesinado en Ramos Mejía: "Justicia por Roberto"
Mientras el santuario se mantiene sobre la persiana baja del "Drugstore Pato" de Ramos Mejía que atendía Roberto Sabo (48), los restos del kiosquero asesinado a balazos el domingo pasado, durante un robo en su comercio, comenzaron a ser velados esta martes a la tarde en una cochería del partido de Morón, ubicada muy cerca del cementerio de ese distrito donde desde el miércoles por la mañana descansarán sus restos. Los vecinos de esa cuadra, que tiene a 100 metros al cementerio de Morón y en la esquina a la ruidosa Ruta 4, se asomaban por sobre los muros y las rejas de sus casas para observar lo que sucedía en la puerta de la cochería. Justamente, a las 18.34 llegó el hijo menor de Roberto, Tomás. Vestido con campera gris y pantalón deportivo negro, se abrazó con una decena de personas que estaban en la puerta antes de ingresar a despedir los restos de su papá. La única que se estuvo en todo momento adentro de la cochería fue Patricia, la viuda.






