Copa Sudamericana: Boca sufrió mucho y en los penales alcanzó el objetivo
El pasaje a los octavos de final se resolvió en una definición donde Alvaro Montero atajó un remare y el local falló dos.
Con sufrimiento asociado, Boca tuvo que esperar hasta la definición por penales para quedarse con el pasaje a los Octavos de Final de la Copa Sudamericana, donde se medirá con Recoleta FC de Paraguay el mes próximo.
Con ciertos retoques en la formación titular, en relación al partido de ida en la Bombonera, el equipo de Arruabarrena sorprendió a su rival en los primeros minutos del encuentro, porque Aranda fue explosivo por la izquierda, Vila se corrió a la derecha y también había una buena conexión entre los volantes y Lozano, que se adelantaba frecuentemente.
Eso le dio a Boca un par de llegadas de peligro. Primero, hubo una acción individual de Aranda muy interesante, pues enganchó de la izquierda hacia el centro, sacó el tiro peligroso, pero en el camino apareció Luis Pávez para apagar el incendio.
Y también se encendieron las alarmas del arco de O''Higgins con un tiro de Milton Delgado, rechazado a tiempo por Robledo. Pero después del cuarto de hora inicial el escenario cambió. O''Higgins ajustó las marcas, se adelantó en el terreno, y allí empezó a sufrir la defensa de Boca, porque Castillo se hacía fuerte en el juego área, y los mediocampistas llegaban con atrevimiento. Así, Montero empezó a tener trabajo.
Porque una salida en falso de Figal, derivó en una buena combinación entre Martín Sarrafiore y Bryan Rabello, que Ogaz resolvió con un tiro desviado. Y ante este cambio de panorama, Boca quedó parado para jugar al contraataque, y una corrida de Merentiel, no terminó bien, porque el uruguayo eligió la acción personal, antes de que habilitar a Villa, que lo acompañaba.
En el complemento, se profundizaron las actitudes. Con la obligación de revertir el resultado en el partido de ida, O''Higgins se instaló en el campo de Boca, al que le faltó encontrar conexión entre sus volantes y menos pudo asistir con frecuencia a sus delanteros, a tal punto que Villa fue reemplazado, la mayor cuota de responsabilidad quedó para Aranda, que buscó hacer una sociedad con Flores (que metió un tiro en el travesaño).
Hubo un cabezazo de Castillo, otro de Brizuela, algún intento individual de Sarrafiore, hasta que desde un lateral, y por un rechazo en falso de Figal, Francisco González le dio de zurda, para poner el uno a uno, y equilibrar la serie. Luego, Boca tuvo un par de chances, no las pudo concretar, y el pasaje a Octavos se definió recién en la definición por penales.
Fuente: Diario Popular






