Deportes

17/06/2026

Messi tuvo una noche histórica, rompió récords y hace creer que todo es posible con la Selección

Anoche en el abarrotado estadio Arrowhead de Kansas City dio uno de los mayores conciertos de un futbolista argentino en un Mundial.

A Lionel Messi lo anotaron antes. Papá Jorge y mamá Celia fueron primero al registro civil de Rosario, mucho después a dar a luz ese 24 de junio de 1987. Esa es la única explicación para que, a sus supuestos 38 años y 357 días, este animal competitivo siga vigente, convirtiendo un triplete por primera vez en su primer partido como el primer jugador que llega a seis Mundiales. Los tantos que le dieron la victoria a la Selección Argentina sobre Argelia (3-0), los que también le permitieron agigantar su leyenda, alcanzar con 16 goles al alemán Miroslav Klose, el máximo goleador de Copas del Mundo de la historia. Y todo, en su partido 200 con la Albiceleste, en su propio Bicentenario. 

A Messi (y al equipo) no les pasa el tiempo. Un 16 de junio de 2006 hizo su primer gol en un Mundial. Hace tres años y medio, en el estadio Lusail, anotó dos veces en la final ante Francia para que la Albiceleste bordara la tercera estrella. Anoche en el abarrotado estadio Arrowhead de Kansas City dio uno de los mayores conciertos de un futbolista argentino en un Mundial. Fueron tres goles (117 con la Selección), pudieron ser más y justificó los dólares gastados por miles de fanáticos que llegaron para verlo. No los defraudó. 

No olvidar que se preparó como nunca para este Mundial, pero que esa maldita sobrecarga en el isquiotibial izquierdo lo había puesto entre algodones en la gira previa. Es una obviedad irse a los tres goles, detenerse ahí. Pero no hay que olvidar cómo la Pulga empezó este partido ante la mirada de Gianni Infantino, Patrick Mahomes, Pampita, Mauricio Macri y tantas otras celebridades que no quisieron perdérsela mayor celebración del deporte. 

Alos dos minutos, la primera pelota que tocó Messi fue para defender. Persiguió y le ganó la posición a un rival para que los hinchas se pusieran rojas las palmas de las manos de tanto aplaudir. Tuvo tres recuperaciones en el primer tiempo y la segunda fue en un tiro libre en el que leyó un toque corto, la robó contra la banda derecha y evitó que se vaya a córner. Ahí los aplausos pasaron a la primera reverencia con el ?Meeeeeessi, Meeeeeeessi? bien largo desde la tribuna. 

Le habían anulado un gol a los cuatro, tras un gran pase de Lautaro Martínez y por pocos milímetros. La mitad de la cabeza y la manga derecha de la camiseta estaban por delante del último defensor antes de la definición de zurda al primer palo. Tuvo rápido su revancha, después que también el VAR permitió la anulación del 1-0 de Argelia que habían conseguido Fares Chaibi. De Paul encontró un pase imposible entre cuatro camisetas verdes, Messi giró sin marca, condujo unos metros y sacó un zurdazo con el borde interno con una dirección y potencia que le venció las manos a Luca Zidane. Con ese remate se convirtió en el jugador con más goles desde afuera del área en Mundiales y el segundo más longevo con la Albiceleste en este tipo de torneos (detrás de Ángel Labruna). 

En la pausa de rehidratación se lo notó muy activo. Se le acercó a Lionel Scaloni para ajustar algún detalle táctico y, pese a lo que ocurrió en otros partidos de este Mundial, no se modificó el trámite del encuentro porque siguió dominando la Albiceleste. Otra muestra de su compromiso, el que había destacado el DT campeón del mundo en una de las conferencias previas, fue cuando cometió una infracción pisándole el gemelo a Aissa Mandi, el capitán de Argelia, que se quedó protestando una intervención del VAR. Era exagerado. Argentina no sufría, pero tampoco lo liquidaba. El resultado estaba corto y en el segundo tiempo tomó esa típica postura en la que junta líneas y se agazapa para buscar el contragolpe. 

Ese golpe llegó a los 15 minutos del segundo tiempo: después de un pelotazo largo de Dibu Martínez, el ingresado Nico González llegó al fondo, lanzó el centro y en el rebote apareció MacAllister, que remató de media distancia para provocar el rebote regalado de Zidane, que Messi aprovechó con un toque sutil, tras un amague corporal, para hacer explotar el estadio una vez más. Con ese tanto ya había alcanzado al brasileño Ronaldo y estaba más cerca de Klose. También había pasado al francés Kylian Mbappé, que un rato antes había convertido un doblete frente a Senegal. Lo mismo Erling Haaland, con dos tantos para Noruega ante Irak. Pero todos esos jóvenes tienen que ir a la fila. El GOAT es uno solo y es argentino. 

Había avisado en una corrida solitaria anterior que le tapó Zidane. Pero lo demostró a los 75. Otra vez por la izquierda construyó Argentina. Nico González jugó adentro para Lionel, que la paró en modo Diego Maradona en esta misma tierra estadounidense en 1994 frente a Grecia. Amagó hacia afuera y la acomodó abajo, contra el palo derecho, para sellar el primer hat-trick de su carrera en un Mundial. De paso, mojarle la oreja a Cristiano Ronaldo, a quien pasó por uno en tripletes con selecciones. Tiene 11. 
 

Fuente: Clarín

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