Nada le sale bien a River, suma una derrota tras otra y no se ve una luz al final del largo túnel de desgracias
Ahora cayó ante Central con un gol en contra de Otamendi. Varias veces tuvo el empate y no pudo concretarlo. A veces por mala definición, a veces por mala suerte y a veces por Ledesma.
River se acostumbró a perder. Sí, River. El famoso River. El Millonario. El poderoso. El que derrocha fútbol, goles y títulos. El que ostenta a lo largo de su rica historia un sinfín de jugadores de excelencia, de equipos majestuosos y ganadores, de triunfos y récords. Que también tuvo sus momentos dolorosos, pero que se levantó y pudo recuperarse notablemente. Pero, de repente, entró en una etapa derrotista, en la que perdió los tres partidos iniciales del torneo (algo que no pasaba desde el Clausura ''94, hace 32 años) y ya acumula cuatro caídas consecutivas (y cinco por torneos de AFA, al contar la final perdida con Belgrano en mayo).
Rosario Central le dio un nuevo golpe a River. Y los hinchas explotaron en el Monumental. Hubo lluvia de silbidos para los jugadores y el técnico, cánticos hirientes y hasta le apuntaron a la Comisión Directiva, en medio de un contexto futbolístico crítico.</p><p>River es un desconcierto. Y a eso se le suma que está en un momento en el que atrae malas energías. "Todo lo que puede salirle mal le sale mal". Ya el clima estaba enrarecido desde el momento que se comunicó que nadie, ni jugadores ni el técnico hablarían, fuera cual fuera el resultado.
El Chacho Coudet puso ocho suplentes y no completó el banco otra vez. ¿Un mensaje por los 14 borrados o no quiere subir más pibes a Primera? El grito de guerra y los cantos hirientes de los hinchas mientras los jugadores hacían el calentamiento previo; el campo de juego todavía en mal estado; Nicolás Otamendi hace un gol en contra; a Ledesma se le escapa una pelota pero Ovando le saca el gol a Galván; y el arquero de Central evita el empate de Lucas Beltrán con los pies. Y así se podrían seguir enumerando situaciones adversas.
¿Dónde están los problemas de River? ¿Son los jugadores? ¿Es el técnico? ¿Son las decisiones dirigenciales? ¿Habrá hecho mella en el plantel la determinación de borrar 14 jugadores y mandarlos a entrenarse al predio de Cantilo, donde se cambian en un container? ¿O es un cúmulo de todo eso?
No hay respuestas claras, como no las hay en la cancha. Es que jugadores tiene, pero no conformó un equipo y mucho menos un plantel. Hay una defensa con tres campeones del mundo (uno, Acuña, no pudo jugar anoche porque está desgarrado) y otro bicampeón de América con la Selección. "Pero con esas credenciales a veces no alcanzan a la hora de ponerse la banda roja y jugar en un contexto de mucha presión" y en el siempre difícil y competitivo fútbol argentino, a pesar de sus achaques. Porque Campaz desborda a Montiel, Martínez Quarta sale de órbita y Otamendi se tira a rechazar pero manda la pelota a la red.
Y en el lateral izquierdo está Rivero, que no es ?3?, mientras Matías Viña está colgado y el técnico no confía en juveniles como Facundo González o Valentín Lucero. Hay dos volantes centrales que se destacaban en el Brasileirao, como Vera y Moreno, que juegan contenidos.
Y un Colidio que colmó la paciencia de los hinchas hace rato. Se salvó el pibe Freitas, el más aplaudido, y Santiago Beltrán que volvió a ser tras sacarle el mano a mano a Campaz, que pudo liquidar la historia anticipadamente
Era un momento en el que el ?movete, River, movete?, y el ?pongan más huevos, pongan más corazón?, llovía con la misma intensidad del agua que cayó del cielo en el segundo tiempo.
Fuente: Clarín






