Aprueban por primera vez un remedio biológico contra la dermatitis atópica
Afirman que impacta sólo en la parte crucial de la enfermedad y así se disminuyen los efectos colaterales.
"Revolución" y "cambio de paradigma" son términos que usan los médicos al hablar de medicamentos biológicos.
En el país se indican para distintos tipos de cáncer, en gastroenterología, contra la artritis reumatoidea, y en pacientes cardiológicos.
También, cada vez más, en las enfermedades de la piel: ya existían para la psoriasis y ahora se suma la dermatitis atópica severa.
Se diferencian de los fármacos químicos -los tradicionales- en cómo están constituidos. Tal como su nombre indica, estos tienen un origen biológico.
"Son productos obtenidos a partir de organismos vivos o de sus tejidos", los define la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Además, estos medicamentos son más específicos. Se diseñan especialmente para impactar en una parte crucial del desarrollo de las manifestaciones de la enfermedad. Por eso, se dice que apuntan "directo al blanco" o, en inglés, al "target".
"Al tener alta especificidad, con su blanco terapéutico, hacen que la respuesta sea más efectiva y segura. Trabajan en el sitio en que queremos que trabajen, y no impactan tanto en otro sitio", dice a Clarín la dermatóloga Carla Castro, del Grupo de Trabajo de Dermatitis Atópica de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
Fuente: Clarín






