Artemis II pasó por la cara oculta de la Luna y se convirtió en la misión tripulada que más se alejó de la Tierra
Alcanzó los 406.778 kilómetros y superó el récord de la Apolo XIII, de 1970. La nave Orión orbitó alrededor del satélite y estuvo 40 minutos incomunicada. Ya comenzó el trayecto de regreso.
La misión Artemis II vivió ayer una jornada histórica. A las 20.02, la nave Orión alcanzó su máximo acercamiento a la Luna. Antes, ya habían superado el récord de distancia de Apolo 13: la tripulación quedó más lejos de nuestro planeta que cualquier otra en la historia.
Se tardó 58 años y valió la pena. La misión Artemis, con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, partió el miércoles 1° desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. El viaje tiene una duración de diez días: el regreso, que ya comenzó, se espera para el viernes.
La transmisión oficial de la NASA comenzó a las 14, con comentarios tanto de los astronautas a bordo de la nave como de expertos en el centro de Control de Misión en Houston, Texas.
A las 14.56 (hora argentina) se vivió un momento emotivo e histórico: Orión alcanzó los 406.778 kilómetros de la Tierra. Así superó los 400.171 km de 1970 establecido por el Apolo 13.
"Al superar la distancia que los humanos jamás han recorrido desde la Tierra, honramos los extraordinarios esfuerzos y hazañas de nuestros predecesores en la exploración espacial. Pero, sobre todo, elegimos este momento para desafiar a esta generación y a la siguiente, para asegurarnos de que este récord no perdure", dijo Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA).
Luego de batir el récord, la tripulación se tomó un momento para nombrar algunos cráteres en la Luna y señalaron que pudieron detectarlos a simple vista. A las 15.45 arrancó el período de observación lunar, que duró siete horas.
El punto de mayor acercamiento se dio a las 20.02 (hora argentina). La NASA también informó que hubo un período de 40 minutos, de 19.44 a 20.25, en el que la nave perdió la comunicación con la Tierra, el lapso en que los astronautas viajaron por "detrás" de la Luna.
No se trató de una falla técnica ni una emergencia: simplemente la Luna se interpuso entre la nave Orión y las antenas de la Red de Espacio Profundo (DSN), el sistema de comunicaciones terrestres de la agencia espacial estadounidense. Según la NASA, durante ese período, el satélite bloqueó físicamente las señales de radio entre la nave y el centro de control en Houston.
Entre los objetos que acompañan a la misión de Artemis II hay una pequeña reliquia que pertenecía a Apolo 8. Un parche de seda que se vio en la misión de 1968 y que ahora acompaña a los tripulantes.
"Tenemos un emblema muy especial aquí arriba", dijo Victor Glover. El parche fue enviado a la tripulación por la familia de Jim Lovell, el astronauta que integró las misiones Apolo 8 y Apolo 13 y que falleció el año pasado.
Los tripulantes se situaron juntos frente a las ventanas de la nave con cámaras en mano mientras capturaron las primeras imágenes. "Es increíble ver este lado de la Luna", declaró Christina Koch, la primera mujer en orbitar el satélite. Y agregó: "Podemos ver la Luna y la Tierra al mismo tiempo en este momento. Es interesante porque la Tierra se ve mucho más brillante".
Los tripulantes afirmaron que la parte no visible del satélite desde la Tierra tiene una corteza más gruesa, más cráteres y menos mares lunares. Además, Christina Koch explicó que tiene varios cráteres pequeños que "parecen una pantalla de lámpara con diminutos agujeros".
Horas antes, la NASA mostró una fotografía en su página oficial de la cara visible de la Luna captada por la tripulación de la misión Artemis II. En la imagen se ve a la Luna al revés, con su Polo Sur apuntando hacia arriba y una vista completa de su cuenca Oriental, la cual nunca antes fue vista por el ser humano.
"Esta misión marca la primera vez que toda la cuenca ha sido vista por ojos humanos", dijo la NASA. El enorme cráter, que se asemeja a una diana (una superficie en la que hay dibujadas varias circunferencias concéntricas), ya había sido fotografiado anteriormente por cámaras en órbita.
Si bien se conoce como la "cara oscura" de la Luna, esto es incorrecto. Aunque desde la Tierra siempre vemos la misma parte, todas las caras del gran satélite están iluminadas por el Sol, durante períodos de tiempo iguales.
Esto ocurre porque la Luna tarda en dar una vuelta sobre sí misma el mismo tiempo que demora en girar alrededor de la Tierra, por lo que hace que el satélite siempre nos muestre la misma cara y esconda la otra.
Los astronautas recibieron formación en geología para poder fotografiar y describir los rasgos lunares, incluidos antiguos flujos de lava y cráteres de impacto.
Fuente: Clarín






