Crece la miopía y afirman que las pantallas no son las culpables, sino la distancia corta de visión
Estiman que 40% de los chicos tendrá este problema en 2050. Desmienten que la luz azul del celular haga mal y sean necesarios anteojos con filtro.
"Ideales para que les des un descanso a tus ojos de la luz azul de las pantallas", dice un eslogan publicitario online que promueve una óptica en Argentina. La frase muestra con claridad el mensaje inexacto en el que, casi de un día para el otro, quedó involucrado este pedacito del espectro de onda lumínica -la luz azul-, quizás luego de que algún famoso manifestara haber empezado a cuidar sus ojos con un filtro blue blocker.
Partiendo de la advertencia mundial sobre el deterioro de la salud ocular en chicos y adolescentes, vale la pena aclarar algunos malentendidos sobre la relación entre la salud ocular (puntualmente, la miopía) y la luz azul, que ni está probado científicamente que haga mal (aunque sí puede complicar el sueño), ni proviene sólo de los dispositivos electrónicos ni tampoco se frena con lentes amarillas o anaranjadas, como creen algunos.
El foco en la miopía y la luz azul tiene otro motivo: existe una proyección preocupante para 2050, según la cual el 40% de los chicos va a ser miope. Salió en un paper del "British Journal of Ophthalmology", en septiembre de 2024.
Los autores hicieron una revisión sistemática de 276 estudios sobre más de 5,4 millones de niños y adolescentes de 50 países, lo que terminó por mostrar que la miopía infantil no sólo viene aumentando sostenidamente desde 1990 sino que afecta, hace un año y medio, al 30% de los menores del mundo. En base a esas cifras, la proyección para 2050 es que 740 millones de chicos y adolescentes serán miopes.
La pregunta es qué hacer con esto. Es decir, si es un destino ineludible o se puede evitar que los chicos de la casa caigan en la bolsa de los 3 de cada 10 (o, a futuro, 4 de cada 10) que podrían desarrollar miopía en el transcurso de la primaria o secundaria.
Consuela saber que, contra la noción de que la genética "es todo", ciertos factores ambientales (principalmente el estilo de vida, y en este punto importa mucho la luz azul) direccionan la cuestión, a punto de ser casi determinantes para que la persona termine o no usando anteojos.
Esosí, es un terreno "en exploración", explicó Esteban Travelletti, jefe de la sección Pediatría y Estrabismo en la división Oftalmología del Hospital de Clínicas. Aunque compartió con Clarín publicaciones científicas que advierten el peso de la predisposición genética y el riesgo de desarrollar miopía, la estadística de la miopía asociada a los hábitos de vida recién se empieza a conocer.
Aun así, Travelletti planteó la importancia de concientizar a la población sobre cómo evitar la miopía adquirida. Compartió conceptos y estrategias clave y, en el camino, desmalezó un par de ideas equivocadas sobre la salud ocular.
Cómo evitar la miopía en chicos
Dado que la prevalencia de miopía infantil y adolescente aumentó tanto en los últimos años, la pregunta más indicada quizás sea qué de todo lo que hacemos hoy en forma recurrente deberíamos evitar. El médico lo explicó.
Por un lado, planteó un problema generalizado: "Se habla de las pantallas como causa central de miopía, pero en realidad el problema es estar sostenidamente haciendo foco de cerca en alguna cosa, sin levantar la vista para variar la distancia de lo que se mira".
El tema importa porque "el ojo miope es aquel que se adaptó tanto a mirar de cerca, que, de algún modo, resignó la visión lejana". ¿Por qué ocurre esto? ?El desenfoque producido al ver tanto de cerca estimula que el globo ocular crezca, se estire y deforme, lo que genera una visión lejana deficiente?, aclaró el médico.
La luz azul y otros mitos
Si bien son conocidos los perjuicios de que los chicos pasen el día entero frente al teléfono o la tablet, el primer mito a desterrar es que se an las pantallas las que, en efecto, producen problemas de visión (aunque, como se sabe, sí puede interferir en la producción de melatonina, lo que puede complicar el sueño).
"Las pantallas no hacen peor que los libros, en ese sentido", comparó el médico. Como argumento, invocó el clásico estereotipo del "traga", ese lector ultra estudioso que siempre luce anteojos. "Ahora pareciera que todos los chicos son tragas porque usan lentes, les guste leer libros o no", ironizó.
El otro gran malentendido es la influencia de la luz azul en todo esto, una de las varias partes del espectro de onda visible, de la que cabe remarcar que no sólo está presente en las pantallas sino también en el sol.
En los últimos años se instaló la idea (para el médico, poco profundizada) de que la luz azul "hace mal". Proliferaron filtros que la bloquean y que prometen proteger la vista, con los que la industria de la óptica logró instalar un cautivante producto en el mercado.
Por si caben dudas, esos filtros son transparentes, con un tono azulado casi imperceptible, y nada tienen que ver con los filtros amarillentos o de tono naranja, también de moda en estos días, pero usados para ver con mayor contraste y en horas nocturnas (por ejemplo, para conducir de noche).
Travelletti, que matizó toda la cuestión de la luz azul, aclaró que la alarma por esos rayos surgió por una serie de estudios en cultivos celulares en los que, al iluminar células con luz azul intensa, se observó un daño. De ahí "se extrapoló y planteó que la luz azul debía dañar la retina en adultos mayores, pero no hay todavía estudios clínicos concluyentes que respalden la cuestión".
Lo único certero, hoy, es que la luz azul es más incómoda (por eso la usan los patrulleros de la Policía) que la amarillenta, y que contrarresta la producción de melatonina; la razón por la que se recomienda calurosamente no usar dispositivos electrónicos antes de dormir.
Ala inversa, planteó lo opuesto, y dijo que la luz azul es buena para las personas con miopía. "En la medida en que forma parte del amplio espectro de la luz del sol, la luz azul está asociada al freno del crecimiento ocular en chicos miopes. Y de hecho, la luz natural tiene mucha luz azul. La idea es que el paciente se exponga a todo el espectro de luz natural", apuntó, y aclaró que, desde ya, "eso no significa desprotegerse ni exponerse a radiación dañina en pleno mediodía".
En cuanto a la luz azul de las pantallas, Travelletti marcó que no es mala para los miopes (al contrario), pero se mostró cauteloso con respecto a quienes tienen ojo chico ("los hipermétropes'). Si bien "faltan más estudios al respecto, esos casos podría ser preferible evitar la luz azul".
FUNCIONAMIENTO NORMAL DEL OJO
1] Los rayos de luz ingresan al ojo a través de la pupila. Según la intensidad de la luz, el iris se abre y se cierra como el diafragma de una cámara de fotos.
Con luz escasa
La pupila se dilatada
Con luz intensa
La pupila se contrae
2] El cristalino concentra los rayos de luz y los dirige hacia la retina
3] La imagen se forma sobre la retina
LA MIOPÍA
Cuando la imagen se forma antes de la retina. Puede ser por dos factores.
1] Por globo ocular más largo
2] Por falla del cristalino
Fuente: Clarín






