Estudiantes de Ingeniería de la UBA fabricaron un auto de carrera
El proyecto tomó forma con el objetivo de participar de la Fórmula SAE, una competencia internacional de ingeniería universitaria
La historia del FIUBA Racing Team comenzó a mediados de 2022, cuando ocho estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se propusieron llevar a la práctica los conocimientos que aprendían en las clases. Querían diseñar y construir un auto de carrera desde cero, pero también crear un proyecto capaz de reunir distintas ramas de la ingeniería y que pudiera continuar con las próximas generaciones de estudiantes.
?Éramos ocho personas apasionadas por el automovilismo que teníamos ganas desde muy chicos de diseñar y construir un auto?, cuenta Guido Paganini, presidente del FIUBA Racing Team, a Clarín. El proyecto tomó forma con el objetivo de participar de la Fórmula SAE, una competencia internacional de ingeniería universitaria organizada por SAE International, que nuclea a ingenieros de la movilidad de todo el mundo. Allí, estudiantes de distintas universidades diseñan, construyen y evalúan sus prototipos de autos de carrera.
La competencia contempla aspectos técnicos, de fabricación y costos, además de pruebas en pista. El equipo de la UBA tenía como uno de sus objetivos convertirse en la primera universidad pública argentina en participar.
Hoy, el grupo que arrancó con la participación de ocho estudiantes se transformó en un equipo de casi 50 integrantes de distintas disciplinas. Hay alumnos de Ingeniería Mecánica, Electrónica, Informática e Industrial, además de estudiantes de Diseño de Imagen y Sonido y colaboradores en las áreas de Marketing y Comunicación.
?Era una forma de devolverle tanto a la educación pública que nos dio, a través de este proyecto, ser la primera universidad pública argentina en competir y generando una estructura donde futuros estudiantes puedan meterse y aprender como nosotros?, explica Paganini.
El Suipacha 901, como bautizaron al auto, no apareció de un día para otro. Antes de empezar a diseñarlo y fabricarlo, los estudiantes tuvieron que poner en condiciones el espacio que la facultad les había destinado para trabajar. ?Estuvimos arreglando el taller. Hicimos de albañiles, electricistas, levantando paredes, limpiando, desalojando, sacando chatarra y otras cosas?, recuerda Paganini.
Ese trabajo llevó aproximadamente un año y medio. Recién después comenzó otro período de un año y medio dedicado al diseño y la construcción del monoplaza.
El proceso de fabricación comenzó por la parte dinámica, vinculada con la suspensión y comportamiento de neumáticos. ?Desde allí partieron las otras partes, siguiendo con el chasis y el motor y transmisión y, por último, con la parte aerodinámica?, cuenta Paganini. ?Durante la construcción, el desafío más grande fue poder llevar todo lo que veníamos diseñando en la computadora a la realidad?, cuenta el presidente del equipo. Muchos de los estudiantes no tenían experiencia previa en ese tipo de fabricación. Para resolverlo recurrieron a docentes que los ayudaron y comenzaron a buscar información por otras vías. Los primeros errores también fueron parte del aprendizaje. ?Las tolerancias que se tienen en la computadora no terminan siendo las mismas en la realidad y nos complicó?, reconoce Paganini. Ese problema apareció en los primeros diseños y fue corregido en las versiones siguientes.
Con el auto terminado se planteó el siguiente gran paso: hacerlo competir. El equipo viajó a Brasil por tierra y trasladó el coche durante cuatro días en un tráiler. Fueron 30 integrantes los que participaron de la experiencia. ?La verdad es que la pasamos muy bien los 30 que fuimos. No lo podíamos creer, no podíamos creer estar ahí mismo?, recuerda Paganini.
El debut también generó sorpresa entre los participantes locales. Según cuenta, integrantes de la universidad brasileña no podían entender cómo un equipo que participaba por primera vez había llegado con un auto tan completo y complejo.
En la competencia, el equipo terminó en el puesto 25 entre 46 participantes y logró superar la inspección técnica del vehículo, uno de los pasos necesarios para poder avanzar en el certamen.
Fuente: Clarín






