Crisis industrial: Whirlpool cierra su planta de Pilar y despide a 220 empleados
La falta de competitividad para exportar y la invasión de productos importados complicaron el panorama.
En el Parque Industrial de Fátima, en el municipio de Pilar, hay mucha tristeza. La empresa Whirlpool decidió cerrar de forma sorpresiva su planta de lavarropas y despidió a 220 trabajadores. "Desvincularon a toda la empresa, incluido el personal de Administración y de Recursos Humanos. Cierran completamente", confirmó Ignacio Cabezas, operario de la compañía, en declaraciones formuladas ante FM Plaza.
El personal permaneció en el predio hasta obtener una "respuesta coherente".
La planta fue inaugurada en 2022 y se invirtieron más de USD40 millones para su apertura. Todo cambió en apenas tres años: la falta de competitividad para exportar y la invasión de productos importados complicaron el panorama. Cuando se inauguró la planta, el comunicado de prensa de la empresa aseguraba que iba a generar 1.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
La planta, inaugurada hace tres años, llegó a contar con 460 trabajadores directos. La promesa fue que iba a fortalecer la cadena de proveedores y socios industriales, ya que iba a contar con una capacidad de producción de 300.000 lavarropas de alta capacidad por año, de los cuales el 70% se iba a exportar a la región y el restante 30% sería destinado a fortalecer al mercado local. La misma gacetilla indicaba que, para lograrlo, necesitaban desarrollar más de 30.000 metros cuadrados de predio productivo.
Pero la realidad, desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, fue otra. Apenas fabricaban 150.000 lavarropas por año, de los cuales el 50% se vendía en Argentina y el resto se exportaba. No era la realidad que se imaginaron durante el gobierno anterior, cuando se priorizaba el consumo y la industria nacional.
La inversión de Whirlpool Corporation se perdió con el cambio de política económica. Desde la empresa informaron que mantendrá su oficina comercial y de distribución en Argentina, como hace 35 años, en la que seguirán trabajando casi 100 empleados. El contexto de fuerte desaceleración del consumo y aumento significativo de las importaciones lo complicó todo. Whirlpool dejará de lado la producción y se ocupará de importar y comercializar.
"Esta decisión implica una reconfiguración estructural de la operación en Argentina. A partir de este cambio, Whirlpool concentrará su presencia en el país en actividades estrictamente comerciales y de servicio, garantizando el abastecimiento de electrodomésticos, accesorios y repuestos en todo el territorio", señaló el comunicado de la empresa.
La caída de las ventas se notaba en la producción. Los trabajadores aseguran que la planta pasó de fabricar 600 lavarropas diarios a 400, más de un 30% menos. El primer paso de la compañía fue despedir a los trabajadores contratados. La empresa había adelantado las vacaciones, lo que indicaba que todo era normal.
La UOM mantuvo una reunión con la empresa para pedir que una parte de los trabajadores despedidos se reasigna a tareas de despacho de los productos en stock. "El cierre ya es una decisión tomada. Dicen que les sale muy caro invertir en el país", reveló Cabezas tras lo conversado entre Whirlpool y los delegados de UOM.
Fuente: BAE






