Del kiosco a exportar a EE.UU.: cómo creció la marca de alfajores Rasta
Desde el año pasado, la marca vende en Estados Unidos, con foco inicial en Florida, aunque sus productos ya llegan a distintas ciudades del país.
Viajar con un paquete de alfajores en la valija es casi necesario para los argentinos que se van al exterior. En el caso de Rasta, esa costumbre terminó convirtiéndose en una señal de que había una demanda más allá de las fronteras. Primero fueron los viajeros que llevaban cajas de regalo. Después llegaron las consultas y, finalmente, una distribuidora en Miami.
Desde el año pasado, la marca vende en Estados Unidos, con foco inicial en Florida, aunque sus productos ya llegan a distintas ciudades del país. El desembarco comenzó con el llamado "mercado de la nostalgia", integrado principalmente por argentinos y otros latinos que buscan sabores conocidos, pero la empresa asegura que también empezó a captar consumidores estadounidenses.
"Existe una comunidad enorme de argentinos que, por distintas razones, hoy viven en el exterior, pero siguen en contacto con el país a través de la familia, los amigos y las redes sociales. Muchos, cuando vienen de visita, nos prueban y terminan siendo fans del alfajor", cuentan Marcelo Pera y José Alfonso, amigos y socios fundadores de la compañía, en una charla con Clarín.
El fenómeno también se alimentó desde los propios aeropuertos. Según los empresarios, el Open 25 de Ezeiza está entre los puntos de venta que más Rasta comercializan en el país. Esa circulación de viajeros ayudó a instalar la marca entre argentinos que después volvieron a buscarla en el exterior.
Para avanzar en Estados Unidos, la empresa lanzó los Mini Rasta, una presentación de seis unidades más chicas, envueltas individualmente. Apuntan a adaptar el producto a los hábitos de consumo locales, donde, según explican, son habituales las porciones individuales pequeñas. La expansión se lleva luego de avanzar en el mercado local donde, según los datos de la consultora Scentia, se venden más de 215 millones de alfajores en un año solo en kioscos.
A nivel local, los socios aseguran que lograron sostener las ventas de 2025 mediante la apertura de nuevas cuentas y un trabajo más focalizado sobre cada punto de venta. Para 2026/27 buscan ampliar su presencia en el mercado argentino, sumar productos, mejorar el abastecimiento y desarrollar la exportación. Estados Unidos es el primer paso de ese recorrido internacional. La intención es que el alfajor pueda convertirse también en un producto de consumo habitual fuera de la comunidad argentina. "Nos entusiasma que un producto tan argentino pueda viajar por el mundo", dicen los dueños.
Fuente: Clarín






