En 45 días subió 27% la circulación de billetes de $100
Son los de Evita rescatados; por problemas en los cajeros, los bancos reclaman que se emitan los de $5000
Las limitaciones que enfrenta la Casa de Moneda, la fábrica de billetes, para acompañar el ritmo de impresión que demanda el financiamiento del déficit fiscal por la vía monetaria, provocaron un regreso estelar de los billetes de $100 de Evita. Su irrupción es tan marcada que eclipsa cada vez más a los equivalentes de la taruca (un ciervo del noroeste) lanzados en tiempos de Mauricio Macri para reemplazarlos en el marco del lanzamiento de una nueva familia de billetes que, ahora se sabe, tienen los meses contados.
Después de todo ya se anunció oficialmente que los animales serán suplidos por "personas que se identifiquen con los valores sociales", anticipó meses atrás el jefe del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce.
Su reinserción se acentuó en la primera mitad de este mes, según mostró la actualización de la estadística sobre billetes y monedas que quincenalmente realiza el BCRA.
Ese informe reveló que desde comienzos de junio ya salieron a la calle 690,3 millones de billetes de $100 con la cara de Eva Perón, papel que hoy no alcanza ni para comprar dos sachets de leche. La emisión de estos billetes creció desde entonces 27,2% (de 2549,3 millones de billetes a 3239,6 millones), mientras la de los billetes de $500 lo hizo apenas 0,3% (de $977,8 millones a 980,8 millones) y la de los anaranjados de $1000 subió poco más del 17% (de 606,06 millones a 711,2 millones) en igual lapso.
El reingreso responde a la necesidad del Gobierno de acudir a una partida que no había llegado a ponerse en circulación cuando la gestión Macri decidió avanzar con la familia de billetes "de los animales". Lo hizo porque la fábrica de billetes, pese a trabajar a full con tres turnos en sus dos plantas (de Retiro y la ubicada a la vera de la Panamericana, que perteneció a Ciccone y fue polémicamente estatizada entre denuncias de negociados), imprimiendo nuevos billetes de $1000, no llega a atender adecuadamente la demanda de billetes que recibe del BCRA.
Una vez instalada la pandemia en el país y en previsión de estos problemas, el BCRA había avanzado en el diseño y las tareas preliminares para emitir un billete de $5000 que tendría en el frente las imágenes de Ramón Carrillo, primer ministro de Salud de Perón, y de la médica Cecilia Grierson, y en su reverso la figura recortada del Instituto Malbrán.
Pero dicha iniciativa quedó bloqueado por instrucción del presidente Alberto Fernández, quien juzgó que alentaría mayores expectativas de inflación y devaluación en un momento complicado.
Sin embargo, son ahora los bancos los que están pidiendo al Gobierno que reconsidere esa decisión, alarmados por el fuerte aumento en sus costos operativos al ser abastecidos con una cada vez mayor proporción de billetes de $100, dado que ocupan más espacio en los cajeros automáticos y hacen que agoten su capacidad mucho más rápido.
La voz la levantó el presidente del Banco Macro, Jorge Brito: "Por la cuarentena la gente duplicó la cantidad de efectivo que tenía y como no hay suficientes billetes de $1000 ?aunque la Casa de Moneda hace lo que puede? lo más adecuado sería emitir de mayor denominación", dijo días atrás en una entrevista en la que además contó que en su banco recibe quejas de usuarios que deben ir "cinco veces a los cajeros automáticos" para sacar la cantidad que buscan "porque solo se entregan billetes de 100". Incluso pronosticó que si no se avanza en ese sentido habrá problemas serios "en los próximos meses, en especial, cuando haya que pagar los aguinaldos en diciembre".
"El BCRA está mandando un 60% de billetes de $100 y muy pocos de alta denominación", denunció también en estos días Abel Bueno, titular de La Bancaria en Junín.
Por lo pronto, el atajo que encontró el Gobierno estaba en una bóveda donde había quedado guardada una partida de 800 millones de unidades de billetes de Evita. Eso explica que muchos de quienes hayan retirado dinero de los cajeros en los últimos días se hayan topado con flamantes y relucientes billetes impresos en realidad hace 7 y 8 años.
Fuente: La Nación






