Esperan una caída de 25% en las estaciones de servicio
En el sector dicen que el 65% de ellas operan a pérdida; la venta de combustibles cayó 27% respecto de febrero
Fueron el gran negocio de la década del 90, pero ahora, la menor movilidad social puso en jaque al sector. Según estimaciones del mercado, el 65% de las estaciones de servicio funcionan con ingresos por debajo de su punto de equilibrio. Esto equivale a 3100 bocas de expendio que no solo no ganan dinero, sino que trabajan a pérdida. Es más: según la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (Cecha), hay al menos 900 estaciones de servicio que pasaron de estar en fase crítica a una situación de "pésimas condiciones para seguir adelante".
Esto podría significar el cierre definitivo del negocio o un cambio de dueños. La situación contrasta con lo que ocurría hace 30 años. En los tiempos del régimen de convertibilidad, cuando el peso tenía el mismo poder de compra que el dólar, el sector creció, entre otras cosas, por la proliferación de estaciones de servicio sin marca ?las denominadas ?blancas??, que compraban producto importado para la reventa en sus locales.
El panorama a futuro tampoco es alentador, ya que los expertos no creen que en el corto plazo la movilidad retome el ritmo que había antes de la pandemia. Algunas actividades, como la vuelta a las clases presenciales en los establecimientos educativos y el turismo, no se espera que se normalicen hasta entrado el año próximo. Lo mismo sucede con el teletrabajo, una modalidad laboral que llegó para quedarse por un tiempo más.
De hecho, los datos de consumo de combustibles muestran que la recuperación de la demanda se frenó a partir de junio, y en los últimos tres meses se vende un 27% menos que los volúmenes de febrero, mes previo al impacto de la pandemia y la cuarentena. Cuando se miran solo los datos de naftas (sin contar el gasoil), la caída es aún mayor: del 35 por ciento. "Si esta tendencia se confirma durante los próximos meses, habrá emergido una ?nueva normalidad?, con un mercado 25% más reducido", admitieron en Cecha.
"Si una estación de servicio no vende por lo menos 300.000 litros al mes, entra en problemas. Si la situación actual no cambia, habrá problemas. Estamos preocupados", agregaron. Solo un año atrás, el sector se encontraba en pleno proceso de modernización, con la llegada de nuevas marcas internacionales, como Gulf, y la aspiración de reconvertir el negocio para hacer más rentable la oferta en los restaurantes de las estaciones. De hecho, muchas habían incorporado el sistema de lockers para que las estaciones sean punto de entrega de las ventas por internet.
"Al menor tamaño del mercado se agregan, al menos, dos problemas adicionales. El primero es la tendencia creciente en el costo salarial en comparación con el precio de los combustibles que viene produciéndose en los últimos dos años, lo que genera la necesidad de las estaciones de servicio de aumentar los volúmenes vendidos para compensar esa evolución adversa de sus principales precios relativos", dijeron en Cecha. Y ejemplificaron: mientras en septiembre de 2018 un salario básico equivalía a 634 litros de nafta súper, en agosto de 2020 alcanzó los 785 litros.
El segundo problema es la menor cantidad de estaciones de servicio que pueden cumplir con el requisito de facturación para acceder al programa ATP. "Esto no es porque estén recuperando su situación económica, sino porque la inflación va haciendo cada vez más difícil cumplir con el requisito de menor facturación, a precios corrientes, que un año atrás", explicaron.
Por lo pronto, según un informe que realizaron, de los $3247 que cuesta hoy llenar un tanque de nafta súper en Córdoba, $253 (7,8%) son los ingresos de las estaciones de servicio, mientras que $1721 (53%) le corresponden a las refinerías ?YPF, Axion, Raízen (operadora a Shell) y Puma Energy? y $1273 (39,2%) se queda el Estado a través de impuestos.
Fuente: La Nación






