Los aeropuertos se adaptan para esperar el regreso de los vuelos
Hay acrílicos en los puestos de atención y una sala especial para pasajeros con síntomas
Si bien continúan abiertos y con una guardia mínima que se ocupa de asistir a los vuelos excepcionales, los aeropuertos de Aeroparque y Ezeiza están en un proceso de adaptación a las medidas sanitarias que impone la pandemia de coronavirus y que serán claves a la hora de reanudar los servicios aéreos.
Una de las medidas es la instalación de barreras de acrílico en el área de check-in y marcas en el piso para mantener la distancia reglamentaria entre los pasajeros a la hora de hacer filas. Tal como anticipó la nación, los distintos actores del sector aerocomercial trabajan a nivel global en un protocolo "para reiniciar de forma segura la aviación", que fue recopilada por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y que si bien todavía no está definido, adelanta importantes cambios en todas las instancias que rodean a un vuelo.
Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000) también informó que se desinfectaron en profundidad las veredas de la terminal con equipamiento provisto por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
La empresa informa que se desinfecta "continuamente" el interior de las mangas utilizadas por los vuelos de traslado de personas que arribaron desde el exterior y que regresan a ciudades de origen en provincias argentinas. Además, el personal de sanidad realiza el control de temperatura a todas las personas que ingresan al aeropuerto, ya sean pasajeros, empleados o proveedores.
Si bien los aeropuertos de Aeroparque y Ezeiza se encuentran abiertos y operando para atender la programación de vuelos especiales habilitados por el gobierno nacional, en AA2000 aclaran que se redujo la cantidad de empleados físicamente presentes de acuerdo con los criterios de prevención. Así, el personal operativo, de turnos rotativos, se redujo a la expresión de "guardias mínimas", que permiten continuar con las tareas esenciales, minimizando el riesgo de contagio de la gente.
Fuente: La Nación






