Ponen en juego otras dos concesiones ferroviarias para proveer a Vaca Muerta
El Gobierno espera el vencimiento de las concesiones de Ferrosur y FEPSA para volver a licitarlas. Se proyecta que las petroleras duplicarán su demanda de arena en los próximos cuatro años
El yacimiento de Vaca Muerta enfrenta un cuello de botella que promete agravarse con el paso de los años si no se hacen las inversiones necesarias en infraestructura. Mientras tanto, se proyecta que las petroleras duplicarán su demanda de arena en los próximos cuatro años.
Cualquiera de las alternativas en juego demandarán inversiones millonarias que, por la lógica oficial, deberán hacerse por los privados. Mientras se especula entre varias opciones, hay una que cobra especial relevancia: la ferroviaria.
La capacidad instalada, el alcance y la interconexión de las líneas ferroviarias posiciona a esta alternativa como una de las más atractivas, en particular de cara al vencimiento de las concesiones de Ferrosur y FEPSA, hoy operadas por Loma Negra y Grupo Techint respectivamente.
En lo inmediato, la expectativa es que se prorroguen las concesiones al menos por un año, mientras se lanza la convocatoria para la nueva licitación, que saldría antes de 2027. Con la concesión de las tres líneas del Belgrano Cargas (Belgrano, San Martín y Urquiza) en trámite, esta licitación se daría luego de que se conozcan los adjudicatarios de las líneas, estimada para el primer cuatrimestre del año próximo.
Si bien Ferrosur se lleva todas las miradas, principalmente porque vincula el puerto de Bahía Blanca hasta Challaco en la provincia de Neuquén, a 70 kilómetros de Añelo, la inclusión de FEPSA es igual de relevante. Es que la inversión para ampliar la capacidad de carga solo se explica "hacia adentro": se debe aumentar la capacidad para llevar la arena lo más cerca posible de los pozos.
Las fracturas que se hacen en el yacimiento de Vaca Muerta hoy demandan algo más de 4 millones de toneladas de arena al año. Para 2030, se proyecta que solo YPF duplicará su demanda, por lo que para el sector se espera que requiera unas 5 millones de toneladas adicionales.
Hoy en día, la capacidad de carga del tramo que llega a las inmediaciones del yacimiento no supera las 100.000 toneladas al año. Para la puesta a punto solo del tramo en cuestión, se estima una inversión de u$s 500 millones, que permitiría llevar la carga a un mínimo de 6 millones de toneladas al año.
¿Cómo entra FEPSA en juego? La traza de esta línea alcanza a la ciudad de Bragado. Allí, podría enlazar con la línea San Martín, la que está en mejores condiciones para acercar la arena que se lleva desde Entre Ríos hasta Vaca Muerta.
Hoy la logística representa gran parte del costo de la arena que se usa para las fracturas. Según analizó Roberto Lino Blanco, especialista en desarrollo de negocios y logística del sector Oil & Gas, el costo de la arena en cantera es de u$s 22 mientras que el precio final en el pozo asciende a u$s 158 al incluir el flete desde Ibicuy, Entre Ríos, hasta Añelo, el secado y el traslado de última milla hasta el pozo.
La traza de FEPSA además permitiría evitar pasar en las inmediaciones del Área Metropolitana de Buenos Aires, como en el caso de la estación Cañuelas de Ferrosur.
La expectativa es que todo el trayecto del flete interprovincial pueda hacerse por tren, y que la última milla se haga en camión. Naturalmente, el transporte debe ser multimodal. Sin embargo, la inclusión del tren podría por sí sola abastecer solo el crecimiento proyectado de la demanda. Una comparación que hacen desde el sector es que un tren de 60 vagones tiene más capacidad de carga que 100 camiones, sin efecto sobre las rutas y con la posibilidad de, con las inversiones necesarias, aumentar la circulación para llevarla a, al menos, seis trenes por día en el tramo Bahía Blanca-Challaco.
Esta alternativa se confronta con el mal estado de las rutas que llevan hasta Añelo luego de años de desinversión. La provincia de Río Negro consiguió el traspaso de la icónica ruta 151, destacada por el mal estado y la cantidad de vehículos que quedaban inutilizables, sobre todo en los picos de demanda del yacimiento.
FEPSA tampoco es la única opción que habilitaría el traslado de la arena hasta enlazar con la línea que se acerca a Añelo. Una alternativa que cobra atractivo de manera recurrente es la del envío de la carga por agua, dada la cercanía de la arena con distintos puertos. La carga podría traspasarse en Bahía Blanca al tren y de allí hacer los 600 kilómetros hasta Neuquén.
El costo del transporte hará a la competitividad de la producción local, que tiene ventajas comparativas en producción respecto a otros yacimientos mundiales, pero para acompañar la expansión de la producción y de las perforaciones sobre la roca, necesita ganar agilidad sobre los insumos.
Fuente: El Cronista Comercial






