Todas las líneas aéreas deberán aplicar el 30% a los pasajes al exterior
Si bien se especulaba con lo contrario, las empresas locales también deberán retener el impuesto PAIS
Tras varias semanas de confusión, y contrariamente a lo que el sector proyectaba al momento de aprobarse la ley, fuentes oficiales confirmaron ayer que todas las compañías aéreas del país, incluso las que están radicadas localmente, deberán aplicar el impuesto del 30% sobre la tarifa de los pasajes internacionales. Así lo indicaron a la nacion voceros de Aerolíneas Argentinas y del Ministerio de Turismo.
La reglamentación del impuesto PAIS, que fue publicada ayer en el Boletín Oficial, replica los términos anticipados por la ley y señala que estarán alcanzadas por el tributo las compras de pasajes al extranjero. La normativa define que deberán pagar el impuesto siempre que "en cualquier etapa de la operatoria se deba acceder al mercado único y libre de cambios a efectos de la adquisición de las divisas correspondientes para su cancelación".
Esta redacción permitió que en las últimas semanas se interpretara que saldrían perjudicadas aquellas compañías que, por más que puedan ofrecer sus pasajes en pesos, una vez vendido el ticket tienen que convertir esa facturación en moneda extranjera y girarla a su casa matriz. Esa disposición permitía interpretar, también, que estarían exentas las aerolíneas que tienen una razón social y facturan en el país, como Aerolíneas Argentinas, Jetsmart, Andes o Flybondi.
No obstante, en Aerolíneas Argentinas señalaron ayer una nueva lectura: "Todas las compañías cobrarán el impuesto del 30% porque si bien las tarifas al exterior se cobran en pesos, son en dólares".
El sector esperaba mayores precisiones en la reglamentación de la ley de emergencia, que creó el impuesto. Sin embargo, esa normativa no trajo la claridad esperada por empresas aéreas y pasajeros.
Si bien Aerolíneas Argentinas planteó su interpretación, otras empresas consultadas por la nacion sostuvieron que la medida estaba todavía "bajo análisis", aunque estimaron que todas las compañías que vendan pasajes al exterior deberán sumar el 30% de recargo a sus tarifas. "Hay muchos grises en la normativa", dijeron en Jurca, la entidad que nuclea a las empresas aéreas del país.
La posibilidad de que Aerolíneas Argentinas quedara exenta del 30% que impone el impuesto PAIS surgió en el debate parlamentario sobre la ley de emergencia económica. Sin embargo, en el sector nunca estuvo explícita la excepción y cómo se implementaría. Por caso, Aerolíneas Argentinas trabaja en código compartido con las empresas extranjeras Gol o Air Europa, que tienen sede en Brasil y en España.
Al definirse este paso, el sector avanzará en la formalización del cobro del 30%, que hasta ahora no era cargado al monto de los pasajes por no estar sistematizado y parametrizado en los términos de IATA, la entidad que sistematiza tarifas, tasas e impuestos del sector aerocomercial. Aerolíneas es la compañía que representa al país ante el organismo y será responsable de determinar los términos de este recargo en la plataforma.
El cambio de rumbo soluciona al menos un problema que se avizoraba de aplicarse el impuesto a los pasajes de algunas empresas y no a los de otras. Ese diferencial podría haber sido interpretado como un beneficio para las aerolíneas locales y, por lo tanto, motivo de un trato ?discriminatorio? para las extranjeras, que podrían iniciar acciones legales, como ya sucedió en el pasado.
En 2002, cuando se pesificaron las tasas aeroportuarias y luego se redolarizaron, Aerolíneas Argentinas obtuvo una medida cautelar que le otorgó el beneficio de pagar en pesos, con un dólar equivalente a $1. El resto de las líneas aéreas ?que también le habían hecho juicio al Estado? obtuvieron resultados diferentes, pero ninguno tan conveniente como el de la aerolínea de bandera.
Las firmas estadounidenses consideraron entonces que se violaron los tratados internacionales que regulan el tránsito áereo y decidieron iniciarle un juicio al gobierno argentino, que terminó en la obligación de Aerolíneas de pagar una sanción: por volar al país se le cobraba una sobretasa de alrededor de US$150.000 mensuales, lo que llegó a acumular una multa de US$5 millones.
Fuente: La Nación






