75
Charly García y la tierra de todos
El hombre que le puso música a nuestras cabezas cumple hoy 75 años, y sigue sin pedir permiso. Decir que es un genio o una leyenda es caer en el adjetivo fácil. Mientras el mundo insiste en clasificarlo, medirlo y ordenarlo, la verdad es que no hay categoría que le quede bien porque habitamos, nos guste o no, un país que él ayudó a inventar.
Su obra es la que no podemos dejar de tararear cada vez que la realidad aprieta, la que bailamos 'bajo la luz, tocando hasta el amanecer' cuando la ciudad se vuelve un laberinto de cemento. "Si ellos son la patria, yo soy un extranjero", cantaba cuando el país intentaba sobrevivir a su época más oscura. Y esa condición de desfasaje, de estar siempre tres pasos adelante o al costado, convirtió su discografía en el mapa sentimental de varias generaciones.

Un vicio más
Charly es el dueño indiscutido de esta ciudad de locos; por eso sus canciones no pertenecen al pasado: suceden en presente continuo. Cada vez que alguien siente que 'las sombras vienen, las sombras van', o advierte que en la televisión 'se venden las chicas de plástico', la música es la única respuesta cuerda a una realidad enferma, a las modas pasajeras y a los brujos de turno. Nos enseñó que 'la alegría no es solo brasilera', que 'los dinosaurios van a desaparecer' aunque cambien de piel, y que, al final del día, 'si todos juntos estamos en la prisión, igual la noche es nuestra'.
Hubo una dictadura que no supo qué hacer con él y hubo una industria que jamás logró domesticarlo. Transitó Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán para después romperlo todo en solitario, demostrando que Charly simplemente no entra en el molde de nadie.

Cerca de la revolución
Festejar a Charly es celebrar el arte de no pedir permiso, la audacia de saltar sin red y la terquedad de seguir buscando la nota en medio del ruido. No se trata de mirar hacia atrás con añoranza, sino de reconocer que muchos de nuestros pensamientos más íntimos 'esos que no nos animamos a decir en voz alta' ya los escribió él en un piano de cola, en un sintetizador ochentoso, o en el grafiti de alguna pared.
75 octubres después el mejor homenaje posible es volver a poner un disco, subir el volumen y recordar que, pese a todo, 'Es necesario cantar de nuevo una vez más'
Ninguna de estas cosas, por separado, alcanza para explicarlo. Juntas, tampoco. Y esa es, quizás, la única conclusión posible.
Feliz cumpleaños. Say no more
- José Luis Primo, director de Ejes de Comunicación
Fuente: José Luis Primo, director de Ejes de Comunicación






