Cristina criticó el "ajuste" del FMI, en plena búsqueda de un acuerdo
Responsabilizó a los organismos internacionales de facilitar el narcotráfico y la crisis ambiental; comparó a los jueces con el papel de los militares en los golpes de Estado
En medio de una fuerte tensión con el FMI, la vicepresidenta Cristina Kirchner criticó ayer "las políticas de ajuste" que promueve el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Lo hizo al brindar en Tegucigalpa, Honduras, una conferencia titulada "Los pueblos siempre vuelven", en el marco de las actividades de su visita para la asunción de la presidenta electa de ese país, Xiomara Castro de Zelaya.
Si bien no mencionó explícitamente al FMI, dejó en claro que evitó expresamente mencionarlo ya después de hablar de las demandas de "los fondos", se frenó y dijo que son los organismos multilaterales de crédito los que promueven la reducción del Estado, que facilita el crecimiento del narcotráfico y el calentamiento global. Unas horas antes de su mensaje, algunos referentes del kirchnerismo habían salido abiertamente a plantear la posibilidad de no llegar a un acuerdo con el FMI (ver aparte).
En el inicio de su exposición, la vicepresidenta habló de los tipos de colonialismo que imperaron en el siglo XIX en América y después agregó: "En el siglo XX surgieron otras formas de colonialismo, como el económico". Allí planteó que los mismos sectores que financiaron los golpes militares en la región ahora financian a "jueces educados en comisiones y foros internacionales. Como antes estaban los golpes militares ahora hacen golpes judiciales".
La presentación de Kirchner fue en el auditorio Alma Máter de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Es como parte de las actividades que mañana tendrán su corolario con el acto de asunción de Xiomara Castro, cuyos comienzos de la relación se remontan a 2009, cuando fue derrocado su esposo, José Manuel Zelaya. En el acto de mañana también estará la vicepre- sidenta estadounidense, Kamala Harris; y se prevé la asistencia del recientemente electo Gabriel Boric, de Chile; y los expresidentes de Bolivia y Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva y Evo Morales.
El acto de ayer empezó puntual, a las 19, y apenas se mencionó la presencia de Cristina Kirchner en el lugar, la exmandataria fue vivada, lo que volvió a suceder cuando se recordó su apoyo en 2009. En el auditorio estaban Fernando Lugo, exmandatario paraguayo, y Dilma Rousseff, expresidenta de Brasil.
En el inicio, la vicepresidenta cuestionó a la Organización de Estados Americanos: "Eran otros tiempos, la OEA se ponía al frente para defender las democracias y no para voltearlas", planteó.
"Los pueblos siempre vuelven es una categoría de pensamiento político latinoamericano", sostuvo. Y agregó que era "muy difícil" imaginar "esos avances y retrocesos" en otros lugares del mundo.
Luego, la vicepresidenta hizo un recorrido refiriéndose a los movimientos en América central y del sur en el siglo XX y habló de formas "no tan evidentes" de dominación y fue entonces que se refirió a lo económico.
Y que a fines de ese siglo, luego de haberse impuesto el neoliberalismo, "comienzan a surgir nuevos movimientos".
Fue poco después de eso que se refirió a los golpes militares que hubo en el siglo XX y afirmó que, entre fines de ese siglo y comienzos del XXI, "comienzan a surgir nuevos liderazgos" con "un proceso virtuoso, en el sentido de calidad de vida de los pueblos". En ese marco sostuvo que poco después de eso se vio que: "Ya no es necesario llevar militares a la Escuela de las Américas, en Panamá. Ahora hay que conseguir jueces", y aseguró que, "de la misma manera que se financiaban golpes militares, se financiaban golpes judiciales".
Tras eso, Kirchner apuntó a los organismos multilaterales de crédito, que "dicen que hay que achicar el Estado" y se refirió, sin mencionarlo, a varias de las políticas que promueve el FMI, con quien el Gobierno busca un acuerdo de cara a la renegociación de la deuda de 44.000 millones de dólares que el país mantiene con la institución de crédito. Los responsabilizó del avance del narcotráfico, que ocupa lugares abandonados por el Estado, y también de las catástrofes naturales, por impedir una mejor inversión para el cuidado ambiental.
Kirchner afirmó sentirse "muy honrada" por compartir la asunción de Castro, mañana. "Ahora le voy a contar que no es fácil ser presidente mujer, porque todavía hay en nuestras sociedades, compañeros y compañeras, cierto resabio de machismo".
Previo al acto, en el mediodía hondureño, Cristina Kirchner y Castro de Zelaya habían mantenido una reunión bilateral.
Kirchner llegó al país centroamericano junto a una delegación acompañada por el diputado Eduardo Valdés (Frente de Todos- CABA) y el senador Adolfo Rodríguez Saá (Frente Unidad Justicialista- San Luis), quienes presiden las comisiones de Relaciones Exteriores de sus respectivas cámaras; la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; y el exsecretario general de la Presidencia y actual senador Oscar Parrilli (FDT-Neuquén).
Fuente: La Nación






