Guillermo Seita, el consultor que habla con todos los presidentes, rompió el silencio: "La gente votó a Milei para que todo implosionara"
El fundador de Management & Fit lleva cuatro décadas asesorando a la política argentina y da su diagnóstico más crudo sobre el poder, el liderazgo y el futuro del país.
Guillermo Seita es el hombre que sabe lo que piensan los argentinos antes de que lo sepan ellos mismos. Fundador de Management & Fit Opinión Pública junto a Mariel Fornoni, pasó cuatro décadas en el detrás de escena de la política argentina "con Menem, Macri, Scioli, Massa, Larreta, Pullaro y una lista que incluye a casi todos los protagonistas del poder" y eligió siempre el silencio como método. Ahora, en el marco de los veinte años de la consultora, habló largo y tendido por primera vez. Y lo que dijo no tiene desperdicio.
La conversación ocurrió en Deriva, el primer ciclo de podcast de Management & Fit conducido por Fornoni, y arrancó con una definición que resume su mirada sobre la última elección presidencial: "La gente votó a Milei para que todo implosionara, porque no daba más". Para Seita, el triunfo de Javier Milei no fue el resultado de una campaña brillante ni de un manejo virtuoso de las redes sociales, como muchos analistas sostuvieron. Fue, en todo caso, la factura que la sociedad argentina le pasó a cuarenta años de fracaso político acumulado.
SEITA Y SU DIAGNÓSTICO MÁS DURO: "LA ARGENTINA NO TIENE CLASE DIRIGENTE NI PROYECTO DE PAÍS"
En el podcast, Seita trazó un mapa despiadado de la política argentina. Señaló que el fracaso de Mauricio Macri "la esperanza blanca", como la definió, y la vuelta con Alberto Fernández como fórmula de Cristina Kirchner terminaron de preparar el terreno para Milei. "Cristina nunca tuvo la virtud de elegir bien: eligió a Boudou, eligió a Fernández", dijo sin vueltas, desmontando el relato de una conducción política que muchos todavía idealizan. Y fue más lejos: "La Argentina no tiene ni clase dirigente ni proyecto de país. Difícilmente puede atraer buenos líderes".

El consultor también apuntó al presente. Sobre Milei, dijo que el presidente "está empezando a soportar y sufrir lo que sufrió Cristina" y advirtió con una frase que sonó casi como un axioma: "Las formas en la Argentina te matan, guarda."
EL ESCENARIO 2027 Y EL REFUGIO DE LOS GOBERNADORES
Al ser consultado sobre qué le recomendaría a quienes ya se están anotando para la carrera presidencial de 2027, Seita es tajante: "Les aconsejaría que se vuelvan a guardar debajo de la piedra de la que salieron. No es el momento".
Explicó que la sociedad está "agotada, angustiada y escéptica", y que ver a los políticos en televisión en este contexto genera rechazo. "La gente piensa que son parte del problema, no de la solución. Solo escucha cuando se acerca el momento de votar".
Para el estratega, el panorama político inmediato estará marcado por una "enorme fragmentación" (un peronismo dividido en cuatro o cinco líneas y un radicalismo fracturado). En ese río revuelto, los gobernadores provinciales emergen como los únicos garantes de la estructura del país.
"Cuando el agua baja en la Argentina, los que quedan son los que gobiernan los territorios: los gobernadores y los intendentes. Son la garantía de gobernabilidad", afirma.
No obstante, concluye con un sabor amargo que define el nudo gordiano de la crisis local: "El problema es que el peso de los gobernadores alcanza para la gobernabilidad, pero no para resolver la construcción de una clase dirigente, ni para definir un proyecto de país. La Argentina hoy no tiene ni clase dirigente, ni proyecto de país".
Del "apretón de manos" de Menem al "voto demolición" de Milei
Uno de los puntos más agudos del análisis de Seita radica en la transformación del electorado y de las campañas electorales. El consultor expone una radiografía brutal del cambio de época al comparar la llegada al poder de Carlos Menem con la de Javier Milei.
El modelo Menem: "Tardó un año y ocho meses en dar dos vueltas a la Argentina. No dejó piedra por levantar ni argentino por saludar. Conectó con la angustia de una sociedad en hiperinflación que necesitaba que le tomaran la mano".
El modelo Milei: "Fue presidente en una campaña de 70 días donde no visitó ni pisó una provincia. Conectó con el enojo y el fracaso de 40 años de la política".
Para Seita, el diagnóstico sobre el actual mandatario carece de la épica comunicacional que muchos le otorgan. "Yo no creo que Milei haya hecho nada bien en su campaña para ser presidente, y sin embargo fue presidente", dispara. "La gente lo votó para que esto implosionara porque no daba más. Dijeron: 'Voy a votar al loco, porque este loco va a hacer que esta vez todos paguen, no solo los de siempre'".
EL PODER Y SUS VENENOS: LO QUE SEITA VIO EN CUATRO DÉCADAS DE POLÍTICA ARGENTINA
Uno de los momentos más potentes de la entrevista fue cuando Seita habló del poder y sus trampas. "El poder tiene dos venenos: la soberbia y la impunidad", afirmó, y señaló que esos dos elementos "han matado irremediablemente a gran parte de la dirigencia política argentina". Desde esa convicción, explicó también por qué nunca quiso trabajar para un presidente en funciones: "Los que llegan con los presidentes se van con los presidentes, y yo no me quiero ir a ningún lado".
"Si hay algo que la política argentina perdió, claramente es la vocación y la voluntad de los dirigentes de construir liderazgo".

Seita describió una y otra vez la misma escena: dirigentes que cuando enfrentan una crisis repiten el mismo error. "Lo primero que te dicen es: yo llegué hasta acá haciendo lo que estoy haciendo, ¿por qué tendría que cambiar?", contó. Y ahí está, para él, el núcleo del problema: la incapacidad de leer que los contextos cambian y que las razones que llevaron a alguien al poder ya no existen más. Sobre el rol de las encuestas, fue lapidario: si hubiera verdadero liderazgo, un presidente no necesitaría preguntarle a la gente qué quiere que haga. "Tendría muy claro a dónde tiene que llevar al país", dijo. Y no sucede.
El episodio cierra con una declaración personal que contrasta con el tono duro del análisis político: Seita dice que es un hombre feliz, que tiene cinco hijos, una mujer que ama, amigos de toda la vida y cerca de 775 personas trabajando en el universo de empresas que construyó. Y que sigue teniendo el mismo sueño que lo llevó a militar a los 14 años: contribuir a que la Argentina tenga clase dirigente, proyecto de país e intereses permanentes. "Somos un país que tiene materia gris y materia prima, pero no tiene capacidad de organizarla", cerró.
Fuente: Ejes de comunicación






