JP Morgan criticó la elevada carga impositiva de la Argentina
El departamento de investigación económica de JP Morgan ubicó a la Argentina en el grupo de economías con mayor presión fiscal de la región
El departamento de investigación económica de JP Morgan ubicó a la Argentina en el grupo de economías con mayor presión fiscal de la región. Luego de revisar a la baja sus estimaciones macroeconómicas para el país y advertir sobre la entrada en una recesión técnica en el tercer trimestre, la entidad financiera criticó en un informe el impacto distorsivo de los impuestos provinciales.
En su estudio de los sistemas tributarios en la región, el banco analizó sus impactos en la competitividad. Así, ponderó que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es un cambio de paradigma: ?La protección contra futuros cambios regulatorios e impositivos puede ser más valiosa que una reducción en la propia alícuota tributaria nominal?.
El documento ubicó a la Argentina dentro del bloque de mayor recaudación tributaria sobre el producto bruto interno (PBI), con un 28,8%. En Latinoamérica y el Caribe, el país solo es superado por Brasil (32,1%) y está por encima del promedio (21,4%).
El reporte criticó a los tributos subnacionales, al calificar a Ingresos Brutos (IIBB) como ?una característica en gran medida desconocida para las empresas acostumbradas a sistemas de IVA al estilo OCDE?. Y agregó: ?Ingresos Brutos es cobrado por cada una de las 24 provincias a tasas generalmente de entre el 1% y el 5%, y debido a que se aplica en cada etapa de una cadena de transacciones sin un crédito fiscal pleno, su carga efectiva se acumula?.
Según afirmó, esta superposición genera sobrecostos: ?En la Argentina, una empresa con operaciones en varias provincias debe registrarse por separado para el impuesto a los II.BB. en cada una, dar seguimiento a las tasas y reglas distintas de cada provincia y lidiar con un impuesto que entra en cascada a través de la cadena de suministro, en lugar de ofrecer un crédito fiscal limpio como el IVA?.
En este contexto, indicó que ?la Argentina ilustra cómo los incentivos a la inversión pueden compensar parcialmente un sistema tributario que de otro modo resulta oneroso?. En ese sentido, esbozó que ?el RIGI persigue un objetivo diferente: en lugar de incentivar la actividad en una ubicación específica, ofrece estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria de largo plazo para proyectos de inversión de gran escala?.
?Para proyectos a gran escala en minería, energía, GNL e infraestructura, la introducción del RIGI puede terminar siendo más importante que la propia carga impositiva legal, ya que aborda uno de los obstáculos tradicionales del país para la inversión: la incertidumbre sobre las futuras reglas?, afirmó el informe, dado que la alícuota de Ganancias se reduce al 15% para los proyectos que adhieren al régimen.
Fuente: La Nación






