La pobreza anotó una fuerte caída tras el pico del primer semestre y llegó al 38,1%
El atraso cambiario fue una clave de la baja de la pobreza en el segundo semestre.
La hasta acá exitosa desinflación, el rebote parcial de los ingresos y la notoria recuperación del PBI junto con algunas incidencias meramente estadísticas, permitieron una fuerte caída de la pobreza en el segundo semestre del 2024, luego del pico históricamente alto de la primera mitad del año pasado.
Cayó así hasta el 38,1% de la población, nivel por debajo del que había recibido el actual Gobierno.
Analistas advierten sobre dos cuestiones: por un lado, que la baja está sobreestimada, tanto como lo había estado la suba extraordinaria de la primera mitad del año; por otro, que la continuidad del buen desempeño en esa variable clave dependerá de que no haya malas noticias por el lado del dólar. La indigencia cayó al 8,2% desde el 18,1% de fines del 2023.
En ese sentido, desde LCG afirmaron: "Después de que en la segunda mitad del año la pobreza convergiera a los niveles previos, entendemos que el mayor desafío está en lo que viene. Los índices de pobreza retomaron los niveles previos, pero siguen siendo elevados. De confirmarse, la estabilización sin dudas tendrá efectos positivos. esperamos que la tasa de pobreza e indigencia se reduzcan a un ritmo más lento, sujetas a que se confirme la estabilización de la economía".
Esa estabilización de la economía viene enfrentando épocas complicadas, dada la caída de las reservas por alrededor de USD6.000 millones en el primer trimestre del 2025 y la expectativa de que, por ese mal desempeño cambiario, el nuevo acuerdo con el FMI traerá una modificación en el ritmo de la política externa.
Desde el CEPA afirmaron: "El gobierno ha utilizado la apreciación cambiaria como una herramienta para contener los precios, en particular, los de los alimentos que componen la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Esta estrategia permitió una desaceleración de la inflación en el corto plazo y, en consecuencia, una reducción en la medición de la pobreza. La baja de la pobreza basada en la apreciación cambiaria depende de la estabilidad del tipo de cambio, lo que está puesto en duda por el mercado recientemente".
La pobreza había terminado el último semestre del 2023 en 41,7% y, luego, tras la suba del 118% en el dólar en diciembre de ese año, con su consecuente pico inflacionario en los meses siguientes, trepó hasta el 52,9% en el primer semestre del 2024, lcon críticas para el presidente Javier Milei por su política de ajuste, no solo cambiario, sino fiscal. La decisión de atrasar el tipo de cambio desde entonces, con una suba mensual del dólar de apenas el 2% mensual en una primera instancia, y desde febrero de este año al 1%, logró calmar al IPC y, por ende a la estadística de la pobreza. La continuidad dependerá de la sustentabilidad de esa decisión.ya que aún hay casi 18 millones de personas en situación de pobreza.
Fuente: BAE