Mayoritario respaldo en el Senado para la sanción del acuerdo con el FMI
Cristina participó en una parte de la sesión; abstenciones y rechazos en el oficialismo
El Senado se encaminaba a sancionar la ley del acuerdo con el FMI en una sesión que dejó a la vista las diferencias dentro del oficialismo en torno del refinanciamiento de la deuda de 44.500 millones de dólares. Al cierre de esta edición, con 40 legisladores anotados en la lista de oradores, la votación estaba prevista para la medianoche.
Al igual que otras veces, la titular de la Cámara alta, Cristina Kirchner, abrió la sesión algunos minutos después de las 14. En ese momento, había 49 legisladores sentados en sus bancas. Tal como lo había acordado con el Frente de Todos, el interbloque de Juntos por el Cambio facilitó los dos tercios para tratar sobre tablas la iniciativa. De otro modo, según el reglamento del Senado, es preciso esperar siete días entre la firma del dictamen y el tratamiento del proyecto en el recinto.
El miembro informante del oficialismo, Ricardo Guerra, puntualizó que el país está ?ante un endeudamiento en el que se observa inobservancia de la legalidad? y aseguró que cuando el macrismo firmó el convenio ?eran de difícil cumplimiento? los compromisos asumidos.
"Estamos evitando acá sufrimientos mayores aún al pueblo argentino. Se los digo a aquellos que piensan que a este proyecto no hay que votarlo", señaló el radical Martín Lousteau, que citó algunos tramos del libro "Sinceramente", que escribió la vicepresidenta, para referirse a la fuga de capitales. "Cristina Kirchner explicó que por desconfianza hacia la política económica de Mauricio Macri, había decidido pasar a dólares sus ahorros de 66 millones de pesos y obtuvo 4.664.000 dólares que quedaron depositados a nombre de su hija. Eso también es formación de activos externos o fuga", apuntó Lousteau. Para ese momento, la sesión la presidía Claudia Ledesma de Abdala.
Entre los legisladores, lo escuchaban algunos de los oficialistas que se oponen al acuerdo con el FMI, entre ellos Oscar Parrilli, Martín Doñate, Adolfo Rodríguez Saá, Nora del Valle Giménez, María Inés Pilatti Vergara, Juliana Di Tullio, María Eugenia Duré y María Eugenia Catalfamo.
Una de las primeras de ese grupo en pronunciarse fue la senadora puntana, quien citó varias veces a su par Rodríguez Saá para dar cuenta de su postura en contra del entendimiento con el organismo de crédito internacional.
"Se trata de una deuda odiosa", dijo Catalfamo.
"Le pido a la Justicia que se expida lo antes posible respecto a las denuncias penales que se hicieron", destacó la legisladora oficialista. "Esto no es en contra de nuestro Gobierno. Esto es defender ciertos intereses y convicciones que tenemos. Hay muchas deudas que debemos saldar con la sociedad, primero con el pueblo argentino".
Otra de las senadoras que planteó su disidencia con la postura de la Casa Rosada fue Pilatti Vergara.
"No creo que votando este acuerdo estemos salvando al pueblo argentino del default. Sólo estamos alargando la agonía", dijo la chaqueña, a la vez que aclaró que "tener diferencias" al interior del bloque oficialista "no significa el colapso".
Al caer la tarde, Cristina Kirchner volvió al recinto. En varias oportunidades bromeó con el secretario parlamentario, Marcelo Fuentes, y cruzó palabra con Fernández Sagasti y Di Tullio, que se acercaron al estrado. Las tres escucharon atentamente a la senadora Giménez, quien argumentó su rechazo al acuerdo. "Quiero adelantar mi voto negativo. No voto en contra de mi Gobierno, ni de mi presidente, ni de usted vicepresidente, tampoco voto en contra del Frente de Todos, sino de la deuda ilegítima que dejó Macri y del Fondo Monetario Internacional", dijo la salteña.
Hasta ese momento, como estaba previsto, sólo desde el oficialismo anunciaron que votarían en contra o se abstendrían.
La sorpresa la dio la senadora de Juntos por el Cambio Lucila Crexell, que anunció que optaría por la abstención.
Fuente: BAE






