Milei defendió la propiedad privada como eje de su gestión y anticipó el tono de su discurso en Davos
En una extensa entrevista en Neura, el Presidente sostuvo que las políticas públicas deben basarse en principios éticos y no en el utilitarismo político. Reivindicó la reducción del Estado, la Ley de Inocencia Fiscal, el pago de la deuda y el alineamiento geopolítico con Estados Unidos, y fue duramente crítico del régimen de Nicolás Maduro.
El presidente Javier Milei brindó una extensa entrevista en Neura en la que anticipó los ejes de su próximo discurso en el Foro de Davos y volvió a exponer el núcleo doctrinario de su gestión: el diseño de políticas públicas debe estar guiado por principios éticos y morales, y no por el utilitarismo político. En ese marco, ubicó a la defensa de la propiedad privada como el pilar central de su programa económico, institucional y geopolítico.
Según explicó, su planteo parte de la idea de que eficiencia y justicia no son conceptos opuestos, sino dos caras de una misma moneda. Citando a economistas de la escuela liberal como Jesús Huerta de Soto y Hans-Hermann Hoppe, Milei sostuvo que ninguna política pública puede considerarse eficiente si viola derechos básicos como la vida, la libertad o la propiedad. A su criterio, sacrificar justicia en nombre de una supuesta eficiencia termina generando resultados económicamente inferiores y socialmente regresivos.
En ese sentido, el Presidente defendió la reducción del tamaño del Estado como la verdadera reforma tributaria estructural. Señaló que la presión fiscal real no se mide solo por los impuestos explícitos, sino también por los impuestos implícitos como la inflación y la deuda pública, a los que calificó como formas de expropiación. Destacó que su gobierno redujo el gasto público a niveles de 2007, eliminó o bajó más de 20 impuestos y devolvió a los argentinos puntos del PBI tanto en carga tributaria explícita como implícita.
Milei también puso especial énfasis en la Ley de Inocencia Fiscal, una de las iniciativas que ya obtuvo sanción, y la definió como un cambio histórico en la relación entre el Estado y los ciudadanos. Remarcó que la norma restituye la presunción de inocencia frente al fisco y busca canalizar los ahorros acumulados fuera del sistema formal hacia la economía productiva, lo que, según estimó, podría impulsar el mercado de capitales y sentar las bases de un crecimiento sostenido a partir de 2026.
En materia macroeconómica, defendió la salida del cepo, el desarme del esquema cuasifiscal y el pago de la deuda sin recurrir a mecanismos compulsivos. Afirmó que honrar los compromisos financieros no es solo una decisión económica, sino una cuestión de respeto al derecho de propiedad. En ese marco, rechazó las críticas sobre la dependencia del apoyo internacional y aseguró que los acuerdos con Estados Unidos y el Fondo Monetario son consecuencia del ordenamiento macroeconómico y del giro en la política exterior.
Sobre el plano internacional, Milei ratificó el alineamiento geopolítico con Estados Unidos y sostuvo que el mundo atraviesa un proceso de reconfiguración en el que se enfrenta al socialismo del siglo XXI. Aclaró que esa posición no implica romper vínculos comerciales con países como China, pero sí adoptar una definición política clara en defensa de la democracia liberal. En ese contexto, fue especialmente crítico con el régimen de Nicolás Maduro, al que calificó como un narcoestado terrorista responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Finalmente, el Presidente remarcó que la agenda de reformas no se detendrá y que, tras el período de sesiones extraordinarias, se pondrá en marcha el Consejo de Mayo para avanzar con los cambios estructurales pendientes, entre ellos la modernización laboral, tributaria y regulatoria. Para Milei, el respeto irrestricto a la propiedad privada, la reducción del Estado y la coherencia ética en la toma de decisiones constituyen la base para un país más próspero, libre y estable.






