Santa Fe: Pullaro desactivó el conflicto policial con un fuerte aumento salarial por decreto
Tras 36 horas de tensión y protestas en Rosario, el Gobernador garantizó un piso salarial de $1.350.000 para toda la fuerza y el Servicio Penitenciario. La medida, que incluye plus por operatividad y la reincorporación de agentes sancionados, logró normalizar el servicio de seguridad en la provincia.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, logró desactivar la crisis policial más profunda de su mandato tras firmar un decreto que otorga un sustancial incremento salarial a las fuerzas de seguridad. La medida se formalizó luego de una prolongada jornada de tensión en Rosario, donde efectivos y familiares realizaron manifestaciones frente a la Jefatura Regional II. El mandatario calificó el reclamo como "justo y genuino", priorizando la recuperación de la operatividad plena de la fuerza en un contexto crítico para la seguridad provincial.
El nuevo esquema establece un piso salarial de $1.350.000 para todo el personal de la Policía y del Servicio Penitenciario, incluyendo a los escalafones técnicos y administrativos. Al sumar los beneficios de la tarjeta alimentaria, el haber mínimo garantizado se eleva a $1.438.835. El objetivo oficial es equiparar los ingresos de los agentes con el costo de la canasta básica, respondiendo a la demanda central que alimentó las protestas tras meses de deterioro en el poder adquisitivo del sector.
Además del aumento general, el decreto introduce incentivos específicos por operatividad en las zonas de mayor complejidad delictiva. Los agentes que presten servicio en Rosario, Santa Fe capital y localidades periféricas percibirán un plus de $500.000, llevando sus salarios por encima de los $1,9 millones. Aquellos destinados a unidades críticas, como el Comando Radioeléctrico o la Guardia de Infantería, alcanzarán ingresos superiores a los $2,3 millones, buscando jerarquizar la tarea de calle.
La resolución del conflicto también incluyó una importante concesión política: la reincorporación de los agentes que habían sido pasados a disponibilidad al inicio de las protestas. Esta medida fue clave para destrabar la negociación, ya que los manifestantes exigían garantías por escrito de que no habría represalias administrativas por el "sirenazo". Tras la firma del documento, los efectivos levantaron las medidas de fuerza y retomaron sus puestos de manera inmediata.
Desde lo institucional, Pullaro destacó que el patrullaje en las calles se mantuvo en niveles altos gracias al respaldo coordinado con las fuerzas federales enviadas por el Gobierno Nacional. Esta asistencia estratégica permitió al Ejecutivo provincial negociar sin quedar rehén de un vacío de seguridad total en las zonas más sensibles. Sin embargo, la magnitud del aumento otorgado marca un precedente de alto impacto para el resto de la administración pública santafesina.






