Lali festejó su despedida de soltera ante un River repleto
Cerró la gira más importante de su carrera con invitados sorpresa, momentos de profunda emoción.
El sábado a la noche, Lali Espósito volvió a encontrarse con un River Plate agotado. La tercera vez en apenas cinco meses, pero con un condimento diferente: en esta oportunidad, la cantante subió al escenario para ponerle punto final a una gira que marcó un antes y un después en su carrera. La magnitud del recorrido se explica en números. En 16 meses, Lali llenó ocho estadios: cinco Vélez -el primero, en mayo de 2025- y tres River. A eso se sumaron presentaciones en 18 ciudades de la Argentina, Uruguay y España, que llevaron la convocatoria total de la gira a más de 500 mil personas y terminaron de consolidarla como una de las mayores exponentes del pop argentino actual. Este que, como bien sabían los seguidores de Lali, fue el último show de la estrella pop antes de su casamiento con el periodista Pedro Rosemblat. Semanas atrás, la cantante había viajado a Brasil con un grupo de amigas para celebrar su despedida de soltera en Río y publicó imágenes con ese mismo tipo de cotillón. Allí también estuvo Rosemblat, quien ingresó al estadio a las 21.01, apenas cuatro minutos antes del comienzo. Aunque intentó avanzar rápido entre la gente, no logró pasar inadvertido: quienes lo reconocieron lo aplaudieron, le gritaron y algunos consiguieron acercarse para sacarse una foto con el futuro marido de su ídola. Y finalmente arrancó. Con una energía arrolladora, Lali abrió la noche con Lokura, canción de su último disco, No vayas a atender cuando el demonio llama, que eligió para comenzar cada una de sus presentaciones en River. ?¿Qué hacemos acá de vuelta??, preguntó al principio, visiblemente emocionada al encontrarse una vez más frente a un estadio sin una butaca vacía. Esa sensación atravesó buena parte de un show que, aunque respetó la estructura de sus anteriores presentaciones, guardaba varias sorpresas para una noche que pretendía ser especial. La mayor explosión llegó casi dos horas después del comienzo. Tal como se venía anticipando en redes sociales, Tini Stoessel se subió por primera vez a un escenario junto a Lali, después de años en los que ambas cargaron con una supuesta rivalidad que ellas mismas se encargaron de desmentir una y otra vez. También vestida de novia, Lali se sumó a una puesta inspirada en la recordada presentación de Like a Virgin que Britney Spears y Christina Aguilera protagonizaron junto a Madonna en los MTV Video Music Awards de 2003, uno de los momentos más emblemáticos de la historia reciente del pop. Y todavía quedaba una tercera protagonista. A mitad de la presentación apareció Marilina Bertoldi, vestida de negro y con una guitarra eléctrica en la mano, para ocupar el lugar de Madonna en aquella recreación. El guiño se completó con un beso en la boca a cada una de las cantantes, como había hecho la reina del pop más de dos décadas atrás en el Radio City de Nueva York. El clima cambió poco después, cuando Lali se tomó varios minutos para hablar sobre el suicidio y la salud mental. ?Vi una noticia que me inquietó un montón y que me entristeció un montón. Y es que Argentina, que tiene muchos récords bárbaros en el deporte y en el arte, tiene uno que no está para nada bueno?, comenzó. Según expresó Lali desde el escenario, la Argentina tiene actualmente ?la mayor tasa de suicidios de jóvenes entre 15 y 34 años? y ésta es ?la principal causa de muerte en los jóvenes?. ?Creo que es una edad de muchos de los que estamos acá?, agregó ante un River que, por unos minutos, dejó atrás los gritos y los saltos para escucharla en silencio. Entonces reveló por qué el tema la había atravesado personalmente. Después de ese pasaje atravesado por la emoción, la fiesta recuperó su pulso para el tramo final. Llegó entonces No me importa, la canción del cierre definitivo. Como ya había hecho en mayo, la cantante incluyó además un pequeño homenaje al Indio Solari -que murió en junio de este año- con Jijiji, mientras su rostro aparecía en las pantallas gigantes del estadio. Fue el cierre de una noche pensada como final de etapa y que terminó teniendo varios significados al mismo tiempo. Fue ?La última fiesta del pop?, el último recital de Lali antes de casarse y una despedida de soltera multitudinaria frente a miles de personas.
Fuente: Clarín






