Síntesis del Día
El gobierno de Javier Milei respaldó la intervención estadounidense, generando debate sobre su alineamiento internacional y su impacto en la relación con potencias como China, mientras persisten tensiones económicas y sociales internas.
La detención de Nicolás Maduro en Venezuela por fuerzas estadounidenses sigue generando repercusiones políticas en Argentina. El gobierno de Javier Milei reafirmó su respaldo a la operación ante organismos internacionales como la OEA y la ONU, y recibió agradecimientos directos de funcionarios de Estados Unidos por su apoyo en la captura del exmandatario venezolano, a quien vinculó con el "narcoterrorismo" y lo calificó como amenaza para la región.
Este posicionamiento se produce en un contexto global polarizado: mientras algunos países y aliados de Washington coinciden con la acción, otras potencias como China y Brasil criticaron la intervención por violar la soberanía de Venezuela y el derecho internacional. En medio de estos movimientos, la Argentina mantiene vínculos comerciales con China y aún no ha roto lazos pese a su alineamiento político con Estados Unidos.
En el plano doméstico, la situación económica sigue siendo una preocupación: la inflación persistente y los desafíos estructurales colocan una presión permanente sobre la gestión de Milei. El debate sobre la política exterior se entrelaza con las críticas internas y la incertidumbre social, configurando una agenda cargada de tensiones en múltiples frentes.






